martes, octubre 05, 2010

Esos pérfidos ateos

Desde hace unos años, se han venido publicando libros críticos con la religión y en defensa del ateísmo. Entre dichos títulos se encuentran The End of Faith o The God Delusion títulos que probablemente le suenen a más de uno. Como era de esperar las respuestas no se hicieron esperar. A este movimiento pronto se le ha denominado como "El nuevo ateísmo", pero lo cierto es que, de nuevo, lo que se dice nuevo, poca cosa hay, poco se ha añadido a lo que ya decía Cicerón en Sobre la naturaleza de los dioses. La diferencia, tal vez estribe en que se han atrevido no sólo a escribirlo sino que además los autores se han dedicado a hacer conferencias sobre el tema, incluso han salido en distintos medios de comunicación criticando la religión y defendiendo la inexistencia de cualquier dios. Esta actitud, a más de uno de ellos les ha valido el calificativo de extremista, sobre todo a Richard Dawkins que probablemente sea el más conocido de todos esos autores.

A través del blog La Media Hostia, descubro esta imagen en la que podemos ver tres clases de extremistas, un grupo de militares cristianos, una islamista y el extremista Richard Dawkins:

Dawkins, el ateo extremista, es el tercero empezando por la izquierda, el de la foto en blanco y negro, fijaros bien, mirad que rictus tan serio, esa expresión de "sé de lo que hablo", se ve una mano completamente vacía y para colmo parece estar hablando a algún auditorio, como bien parece sugerirnos ese amenazador micrófono que tiene en frente. Compararlo con los otros extremistas, miradles que felicidad y serenidad parecen desprenderse de ellos, que orgullosos parecen estar de sus armas y sus libros sagrados, está claro que el problema son estos pérfidos y extremistas ateos que les da por ir por ahí diciendo lo que piensan usando argumentos en lugar de armas.

Mientras escribo este post, descubro mediante la BBC, que el Vaticano se ha manifestado en contra del premio Nobel de medicina otorgado ayer, la causa es que se ha premiado a Robert Edwards por su trabajo en la fecundación in vitro. El presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Ignacio Carrasco de Paula ha declarado que el galardón “está fuera de lugar”, en la BBC se recogen sus declaraciones:

Sin Edwards no existiría el mercado de los ovocitos. Sin Edwards no habría congeladores llenos de embriones a la espera de ser transferidos a un útero, o más probablemente para ser utilizados para la investigación, o bien para morir abandonados y olvidados por todos


Está claro que la ciencia es otro problema junto con esos "extremistas ateos", en fin, habrá que recordar por enésima vez, aquello de que una bellota no es un roble.

Ismael Pérez Fernández

lunes, octubre 04, 2010

In search of the Multiverse

In Search of the Multiverse es el último libro del divulgador científico John Gribbin. Como el título del libro indica, el tema del mismo es el multiverso, es decir, la idea de que nuestro Universo no es único sino que existen muchos otros universos poblando el espacio-tiempo.

El libro es un autentico tour de force. Gribbin da un repaso a la idea del multiverso desde todos los contextos científicos desde los cuales se plantea dicha hipótesis y digo hipótesis porque a pesar de que Gribbin, en algún pasaje del libro, parece querer dar a entender que la existencia del multiverso es prácticamente segura, eso es algo que hasta que no dispongamos de pruebas no podemos afirmar, aunque hay que reconocer que en los últimos año es algo que desde la cosmología y la física de partículas está al orden del día.

Gribbin abre el libro desde el punto de vista de la mecánica cuántica. En ese marco, la idea de otros universos surge de la mano de la interpretación de los muchos mundo del científico Hugh Everett. Después de zambullirnos en la mecánica cuántica, nos adentramos en las aguas de la cosmología y en todos los modelos cosmológicos que proponen de una forma u otra la existencia de otros universos, entre ellos el modelo inflacionario, el modelo cíclico basado en la teoría de cuerdas o la selección natural cosmológica de Lee Smolin, un gran resumen de todas estas perspectivas sobre el origen y destino de nuestro universo.

El último capitulo es una vuelta de tuerca más en la que Gribbin especula sobre la posibilidad de que nuestro universo haya sido creado por seres inteligentes de otros universos o que sea una simulación informática en otro universo, este último capitulo puede dar ideas para escribir novelas de ficción ya que parece estar más cerca de la ficción que de la ciencia. En resumen, si tienes interés por conocer las hipótesis más atrevidas dentro del campo de cosmología, In Search of the Multiverse, es un libro que probablemente deberías leer.

Ismael Pérez Fernández.

domingo, octubre 03, 2010

La reflexión del domingo

"En la infancia nuestra credulidad nos sirve de mucho. Nos ayuda a llenarnos la cabeza, con extraordinaria rapidez, con la sabiduría de nuestros padres y ancestros. Pero si no crecemos y superamos esa etapa en la plenitud del tiempo, nuestra naturaleza nos hace un blanco fácil para astrólogos, médium, gurúes, evangelistas y charlatanes. Necesitamos reemplazar la credulidad automática de la infancia por el escepticismo constructivo de la ciencia adulta"
~Richard Dawkins~

sábado, octubre 02, 2010

Cuento de hadas de Ludovico Einaudi

Cuando escuche esta pieza (Cuento de hadas) del compositor Ludovico Einaudi, la verdad es que me encantó, espero que os guste:


Ismael Pérez Fernández.

jueves, septiembre 30, 2010

La imposibilidad de la telepatía

La telepatía se supone que es la transmisión del pensamiento a distancia sin la intervención de medio físico alguno, de ahí, que entre dentro de las creencias en lo paranormal o sobrenatural.

Lo cierto es que constantemente estamos transmitiendo nuestro pensamiento a alguna distancia, la forma más común es mediante el uso del habla, no es una técnica que tenga mucho alcance, pero sirve para transmitir nuestro pensamiento a las personas cercanas. Gracias a la tecnología hemos conseguido alargar esa distancia de alcance del habla. Pensemos, por ejemplo, en la telefonía, gracias a ella podemos transmitir lo que hablamos, es decir, podemos transmitir lo que pensamos a personas que se encuentran en la otra esquina del mundo, y todo ello en prácticamente un instante. Otra forma de transmitir nuestro pensamiento es mediante la escritura, este sistema siempre ha tenido un largo alcance, no sólo en el espacio sino también en el tiempo, por ejemplo, gracias a los jeroglíficos egipcios conocemos cuales eran las creencias religiosas de esa cultura. No obstante, la escritura es un sistema de transmisión muy lento, enviar una carta lleva su tiempo, pero una vez más, gracias al desarrollo tecnológico hemos conseguido enviar nuestras cartas en formato electrónico (e-mail) a cualquier parte del mundo en poco más de lo que dura un parpadeo.

Todos estos medios de transmisión ponen de manifiesto algo esencial y básico; para transmitir información o almacenarla se necesita un soporte físico, sin dicho soporte la transmisión o almacenamiento de la información es imposible. Un ejemplo es la transmisión de información por radio. Todos habéis oído hablar de las modulaciones de AM y FM, en este tipo de transmisión, la información se codifica mediante variaciones en la amplitud de la onda electromagnética (AM) o mediante variaciones en la frecuencia de dicha onda (FM). Podemos pensar también en la información que está corriendo por los circuitos del ordenado, la cual está codificada en las corrientes eléctricas, si hay electrones se interpreta como un "1" si no hay como "0", aunque esto es un simple convenio, puede hacerse la revés si se quiere. Otro ejemplo, en los discos duros de los ordenadores la información se almacena en dichos discos creando series de hendiduras que representan cadenas de unos y ceros. Y si volvemos sobre nuestra capacidad de hablar la información se transmite mediante ondas de presión. Siempre que queremos transmitir o almacenar información necesitamos un soporte físico con una cierta estructura, de tal manera que podamos introducir modificaciones en esa estructura que representen los símbolos que queramos transmitir, dichos símbolos pueden ser cadenas de unos y ceros o las palabras que transmitimos mediante ondas de presión cuando hablamos.

¿A dónde nos lleva todo esto? Hagamos un pequeño experimento mental para averiguarlo. Imaginaros que tenemos delante un frigorífico, lo abrimos y en la cubitera, en uno de los cubitos de hielo, tallamos con un punzón una letra, por ejemplo la "H", si cerramos el frigorífico y lo abrimos pasado un tiempo seguiremos viendo la H tallada en el cubito de hielo, pero ¿qué pasa si sacamos la cubitera y esperamos a que los cubitos de hielo se deshagan? Entonces nos resultará imposible observar la letra "H", ahora bien dentro de la cubitera seguiremos teniendo lo mismo, un montón de moléculas de agua (H2O), la diferencia estriba en que al congelar el agua las moléculas de la misma se alinean de determinada forma creando la estructura del hielo, estructura que podemos modificar, en este caso con un punzón para almacenar información en el mismo. Al dejar que se deshaga el hielo la estructura desaparece y nos quedamos con una sopa de moléculas en la que es imposible modificar su estructura de alguna manera para almacenar la información. Dicho de otra forma, la telepatía como fenómeno paranormal o sobrenatural es imposible ya que sin un soporte físico (ondas, corrientes eléctricas...) no se puede transmitir información alguna.

Una última reflexión sobre esto de la telepatía, comúnmente se suele aducir que es una capacidad que hemos perdido según hemos ido progresando en comodidades, tecnología, calidad de vida etc. La pregunta es ¿cómo es eso posible? Supongamos por el bien del argumento que la telepatía ciertamente existió, entonces, como el resto de nuestras capacidades tuvo que estar sometida a un proceso de evolución por selección natural, es decir, debió de desaparecer porque era una desventaja para la supervivencia, lo cual parece realmente imposible, por ejemplo, para cazar, la telepatía sería mucho más ventajosa que cualquier otro medio de comunicación, es ridículo pensar que la telepatía pudiera haber desaparecido para ser sustituido por algo tan tosco, en comparación con ella, como lo es nuestra capacidad de hablar.

Como cabe de esperar no ha habido ninguna investigación científica seria capaz de demostrar la existencia de la telepatía, lo cual es completamente lógico después de lo expuesto. La telepatía está condenada a vagar en el mundo de las creencias pseudocientificas y lo paranormal, como toda creencia falsa e irracional.

Ismael Pérez Fernández.