sábado, abril 07, 2012

Concierto para violín de Mendelssohn

Después de un par de fin de semanas sin música por estos lares, volvemos a las andadas. En esta ocasión os traigo el concierto para violín de Mendelsson, espero que lo disfrutéis:


miércoles, abril 04, 2012

La ética de la creencia

Este es el último libro que he leído. Su autor es el matemático del siglo XIX, William Kingdon Clifford, el cual también escribió sobre filosofía, y que según descubro por la Wikipedia fue el primero en proponer que la gravedad es la manifestación de una geometría subyacente, idea que no quedo desarrollada y comprobada hasta la llegada de Albert Eisntein y su teoría general de la relatividad. De ser cierto este dato, Clifford fue todo un adelantado a su época.

No obstante, este libro no se centra en sus trabajos matemáticos como bien habréis podido deducir de su título. Ethics of Belief es un ensayo filosófico, de hecho, probablemente sea el ensayo más famoso de Clifford. Este ensayo es el que da título al libro, pero no viene solo, en el libro podemos encontrar otros ensayos, todos ellos relacionados con la ética de la creencia.

En ese famoso ensayo Clifford propone que es inmoral el creer en algo sin tener las pruebas adecuadas para ello. La máxima en la que se puede resumir la tesis de dicho ensayo se ha hecho relativamente famosa, la cual dice así:

Es un error siempre, cualquiera que sea el lugar y cualquiera que sea la persona, creer algo de lo que no hay suficientes evidencias.

Clifford a lo largo de su ensayo desarrolla este principio de forma ciertamente convincente. Reconozco que me han resultado ciertamente interesantes sus ideas a este respecto.

En el libro también se ve otra vertiente del pensamiento de Clifford y es su oposición a aquellos que defienden que la fe es una virtud, algo, que claro está, no sorprende sabiendo que considera que creer sin pruebas es inmoral.

Un libro ciertamente interesante y que si podéis deberíais leer.


martes, abril 03, 2012

Ahí empezó todo

La siguiente imagen es una fotografía tomada desde la Estación Espacial Internacional. Lo que vemos es el valle del Rift. En ese lugar es donde nuestros ancestros hunden sus raíces. En el valle del Rift se han encontrado muchos fósiles de los homínidos de los cuales descendemos. En esa región de África es donde empezó nuestra particular singladura, lo que estás viendo es el lugar de origen de nuestros ancestros. Tus antepasados, es más, los antepasados de todos nosotros provienen de esa región. Tú, yo así como el resto de la humanidad, en última instancia, somos africanos.

Credit: NASA

Vía Our Amazing Planet

El dominio del fuego se adelanta 300.000 años

Imagen de la cueva Wonderwerk. Credit: R. Yates
Uno de los puntos claves en la evolución del ser humano fue cuando conseguimos dominar el fuego. Gracias a él no sólo pudimos cocinar los alimentos sino que además añadió un factor de socialización como fue el reunirse alrededor del fuego.

Una investigación llevada acabo en la cueva de Wonderwerk, la cual tiene un largo historial en lo que a ocupación humana se refiere, ha puesto de manifiesto que el dominio del fuego fue anterior de lo que pensábamos hasta la fecha. Parece ser que ya los Homo Erectus podrían haber empezado a hacer uso del fuego en su día a día. El trabajo ha salido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences bajo el título Microstratigraphic evidence of in situ fire in the Acheulean strata of Wonderwerk Cave, Northern Cape province, South Africa.

Lo que el grupo de antropólogos ha encontrado son restos microscópicos de ceniza que parecen ser de madera, junto a estos restos, se han encontrado también resto de animales así como herramientas de piedra. Todo eso se ha encontrado en un estrato que tiene una antigüedad de 1.000.000 de años, y por lo tanto ahora sabemos que el uso del fuego tuvo que haberse producido como muy tarde para esa fecha, es decir, parece que empezamos a usar el fuego unos 300.000 años antes de lo que se pensaba hasta el momento.

lunes, abril 02, 2012

Con defensores así ¿quién quiere enemigos?

El defensor del lector de “El País” se hace eco de las quejas de un lector por el hecho de incluir el horóscopo en el suplemento SModa. El problema es que al leer al “defensor” a uno no le queda claro a quien está defendiendo.

El artículo del defensor del lector incurre en dos falacias. La primera de ellas es que da espacio a Empar Prieto, directora editorial de la revista para su justificación sobre la inclusión de la astrología. Y después cita a lo que dicen astrónomos como Javier Armentia o el catedrático de Astronomía de la Universidad Complutense Miguel Sevilla de Lerma. Esto ya es una técnica habitual, cuando hay dos posiciones enfrentadas se suele caer en la falacia de que ambas necesitan el mismo espacio, y que por supuesto la verdad debe estar en algún punto intermedio. Nada más lejos de la realidad, cuando hay dos posturas enfrentadas bien puede ser que la verdad esté en una de ellas, o en un punto intermedio, o en algo que no se le parezca ni remotamente. Por fortuna estamos en el siglo XXI, a estas alturas algo sabemos del universo. Entre otras cosas sabemos que la astrología es una pseudociencia que no aporta nada. Nació junto con la astronomía, es más, en un principio estaban tan mezcladas que era imposible diferenciarlas, pero el tiempo pasó, y se separaron. Mientras la astronomía no ha parado de aportar conocimiento a la humanidad, la astrología se ha dedicado a decir banalidades que no han aportado nada.

Si sabemos que de las dos posturas una es indefendible ¿a qué viene su justificación? Es como si entre la postura de si los niños los traen las cigüeñas o proviene de las relaciones sexuales de los padres tuviéramos que decir, “eh,eh, démosle espacio a las dos posturas para que se expliquen” o entre las posturas de si la Tierra es plana o no lo es. Ni la Tierra es plana, ni lo niños los traen las cigüeñas, ni la astrología predice el futuro ni mucho menos describe acertadamente a las personas. La verdad, en estos casos no está en algún punto intermedio políticamente correcto.

Por si esto fuera poco, la justificación de Empar Prieto de la inclusión de la astrología no tiene desperdicio:

De todas formas, sí se tuvo cuidado en elegir a una persona de prestigio en el mundo de la astrología. Susan Miller es la astróloga de referencia en Estados Unidos. Lleva 25 años escribiendo al respecto. Su web tiene seis millones de usuarios únicos y 15 millones de páginas vistas como promedio mensual. Miller tiene un enfoque particular de la astrología, de la que dice que ‘no es un libro de autoayuda’ y más bien la define como ‘una herramienta de información más’

Y tras este triste párrafo no hay la más mínima crítica por parte del defensor del lector. ¿No debería el defensor del lector ser crítico y tirar de las orejas al periódico cuando es preciso? Porque tras leer esto da la sensación de que estamos ante un sostenella y no enmendalla más que ante una defensa del lector.

Empar Prieto intenta justificar que lo que hacen es serio, han seleccionado a la astróloga de referencia en EEUU, ¿pero donde están los trabajos científicos que avalan sus acertadas predicciones? En ningún sitio, así que lo que tenemos es simplemente que mucha gente cree lo que dice esa astróloga, argumento que Empar Prieto repite en el mismo párrafo, el aval no es más que la página web de la astróloga es muy visitada, menudo criterio de selección. No deja de ser sorprendente que la directoria editorial de una revista como es Empar Prieto caiga con tanta facilidad en el uso de falacias lógicas. Ésta en concreto se conoce como ad populum. Es decir, se piensa que el mero hecho de que mucha gente crea en algo hace que ese algo sea cierto. Pero no importa que mucha gente crea algo, ¿pueden equivocarse millones de personas? La respuesta es sí, de hecho, a lo largo de la historia millones de personas se han equivocado flagrantemente y no hace falta ser doctor en historia para saberlo. ¿Cuánta gente creía que la Tierra era plana? ¿Cuánta gente creía que el Sol giraba en torno a la Tierra? La respuesta es prácticamente todo el mundo y como sabemos estaban equivocados hasta la médula.

Por último voy a destacar una frase que escribe el defensor del lector:

El combate de la ciencia contra este tipo de literatura viene de lejos.

Esto ya raya el absurdo, ahora resulta que las predicciones astrológicas son literatura, deduzco que con en esa línea de razonamiento también se dirá que las predicciones meteorológicas son también literatura ¿o no? En fin, parece que aquí la gente piensa que podemos usar una obra de literatura como es el Hobbit como una herramienta de información más sobre biología. El ejemplo no es desproporcionado, el Hobbit es una obra de ficción (de hecho es uno de mis libros favoritos) si se quiere argumentar que la astrología es algo distinto que la ficción y fabulación que algunos se montan en su cabeza se tendrá que demostrar de forma rigurosa que ese es el caso, pero claro, la astrología al ser una pseudociencia huye de la ciencia como de la peste. Recordemos que la ciencia es la metodología más rigurosa a la hora de tratar de saber que hay de cierto o no, en las afirmaciones referentes a cómo es el mundo.

Como de costumbre le rey sigue yendo desnudo, lo sorprendente y lamentable es que todavía tengamos que seguir señalándolo.