jueves, noviembre 08, 2012

La sorprendente sensibilidad de la armadura de los cocodrilos

Imagen de un pequeño caimán.Credit: Mike Todd, Vanderbilt University
Si uno se fija en los cocodrilos y caimanes lo primero que se aprecia es su sorprendente piel, en cierto sentido, parece como si llevaran una armadura puesta, después, probablemente nuestra atención se dirija a sus increíbles fauces, estos animales son unos depredadores increíbles.

Si nos preguntáramos que parte de los cocodrilos y caimanes es la más sensible, difícilmente pensaríamos que esa parte sea su piel, y es que, los prejuicios, siempre están ahí para hacernos malas jugadas. En la piel de estos animales se encuentran unos pequeños puntos cuya sensibilidad iguala, e incluso supera, la sensibilidad que tenemos nosotros en la punta de los dedos. En el caso de los cocodrilos estos puntos están distribuidos por su cuerpo, en el caso de los caimanes se concentran en su cara y alrededor de sus fauces.

Desde que se conoce la existencia de estos puntos extrasensibles en la piel de los cocodrilos y caimanes, no han parado de proponerse hipótesis sobre cual puede ser su posible función, por ejemplo, se ha propuesto que dichos puntos pueden detectar campos eléctricos y magnéticos, o que sirven para detectar la salinidad del agua, o que son poros por donde se segrega aceite que permite que la piel permanezca limpia. Ya en 2002 Ken Catania encontró que estos puntos son increíblemente sensibles a las vibraciones. Realizó el siguiente experimento, situó caimanes en un acuario a oscuras y donde se entorpecía su capacidad auditiva emitiendo un ruido blanco. Pues bien, en esas condiciones, estos puntos sensoriales de la piel les permitían girar la cabeza en la dirección en la cual se habían dejado caer gotas de agua.

Hoy aparece en Journal of Experimental Biology el trabajo de Leitch y Catania titulado Structure, innervation and response properties of integumentary sensory organs in crocodilians. En este trabajo han seguido estudiando estos sorprendentes sensores. El estudio se ha realizado con caimanes americanos y cocodrilos del Nilo. Se ha conseguido llegar a algunas conclusiones, por ejemplo, de las hipótesis antes mencionadas, ha quedado descartado que estos sensores sirvan para detectar campos eléctricos, que sirvan para medir la salinidad del agua, o que sirvan para segregar aceite, en cuanto a la sensibilidad a los campos magnéticos directamente no se ha comprobado. Por otra parte, se ha encontrado que algunos de esos puntos son sensibles a vibraciones de 20 a 35 Hertzios, lo que les permite detectar pequeñas oscilaciones en el agua, otros de esos sensores son más sensibles a la presión de lo que lo pueden ser nuestras huellas dactilares.

Este descubrimiento potencia, más aun si cabe, la imagen de temible depredadores que tenemos de estos animales, y no es para menos, ahora sabemos que tienen unos sensores que les permiten detectar pequeñas vibraciones en el agua. Aunque no vean, aunque no oigan, aun así son capaces de saber que hay algo ahí afuera, la oscuridad y el silencio no son suficientes para esquivar a estos magníficos y sorprendentes depredadores.

martes, noviembre 06, 2012

A defense of abortion

El tema del aborto, es decir, saber si abortar es moralmente permisible o no, es un tema de candente actualidad, a la par que ciertamente complejo. Cuando encontré el libro del filósofo David Boonin me pareció una buena oportunidad para profundizar en los argumentos que se esgrimen a favor y en contra del aborto. Cuando digo argumentos me refiero a argumentos más o menos bien construidos y que no se queden en lugares comunes y en tópicos, vamos, argumentos que rara vez vamos escuchar a un tertuliano de esos que inundad nuestros televisores.

El libro de Boonin es una delicia, he disfrutado mucho leyéndolo, no suele ser moneda común leer argumentos bien construidos, expuestos con profundidad y con una gran claridad. El libro está dividido en tres partes, de ellas las dos primeras son las más importantes.

En la primera parte del libro, Boonin analiza los argumentos en contra del aborto que establecen determinados puntos del desarrollo del feto como el punto a partir del cual, el feto, tiene derecho a la vida. Entre ellos, por ejemplo, analiza el criterio de la concepción, el de la viabilidad, etc. Hasta aquí ya suponía que iba a estar más o menos de acuerdo con Boonin, donde pensaba que no iba a estar de acuerdo con él, era en la segunda parte, esta fue la principal razón por la que compré el libro. ¿Por qué no iba a estar de acuerdo con Boonin en la segunda parte del libro? Porque en la segunda parte Boonin parte del supuesto de que todo lo expuesto en la primera parte está equivocado y por lo tanto el feto tiene derecho a la vida desde el mismo momento de la concepción, bien, pues aun en ese caso, Boonin sostiene que el aborto no es moralmente condenable, ¿cómo es posible que si el feto tiene derecho a la vida desde la concepción el aborto no sea condenable moralmente? A este tema Boonin dedica la segunda parte de su libro. En ella analiza la cuestión, para ello se basa en el trabajo de Thomson y lo expande y lo lleva a lugares que Thomson no lo había llevado, los argumentos de Boonin son poderosos y poco a poco te va convenciendo. Boonin realiza un magistral ejercicio de cómo los argumentos se deben exponer con calma, tranquilidad, claridad y profundidad. Pero lo realmente bueno del trabajo de Boonin y que todavía no he mencionado es, que toda su exposición la hace desde el marco de referencia de los críticos del aborto, es decir, el parte de los principios que un crítico del aborto acepta, y ésta es una de las grandezas del libro. Boonin no busca escribir un libro para los que ya están de acuerdo sino que busca como exponer sus argumentos de tal forma que alguien que no este de acuerdo tenga que aceptarlos o encontrar donde fallan. Yo por mi parte no he encontrado dichos fallos, por lo que admito que Boonin me ha convencido allí donde pensaba que no podía estar de acuerdo con él.

Recomiendo el libro encarecidamente, sobre todo si piensas que no estás de acuerdo con él, a buen seguro, que como poco, el libro te va hacer pensar y mucho, y eso siempre es de agradecer.

lunes, noviembre 05, 2012

El amor y sus formas

Este es el último libro del filosofo Javier Sádaba. El tema sobre el que reflexiona, es ni más ni menos, que el amor, el sentimiento por antonomasia. No deja de ser curioso, como bien señala Sádaba, que siendo el amor el sentimiento más universal y que más domina en nuestras vidas, no se le haya dedicado mucha atención desde la filosofía.

Lo que Sádaba nos ofrece son unas reflexiones sobre el amor y las distintas formas que éste puede adoptar, siendo el amor-pasión la más importante de todas ellas. Sádaba no trata al amor como algo que no tuviera nada que ver con la biología, al contrario, deja bien claro lo que la ciencia nos puede decir sobre el mismo, es vital conocer eso para poder empezar una reflexión filosófica sobre el mismo, y así poder abordar, o al menos, poder pensar sobre las preguntas que este sentimiento nos planeta.

Reflexionar sobre el amor, en realidad es buena forma de reflexionar sobre nosotros mismos, no es que nos reduzcamos únicamente a él, sino que dicho sentimiento es una parte muy importante de nosotros mismos y rige buena parte de nuestras vidas.

El libro es ameno y se lee con facilidad, Sádaba es uno de esos filósofos que huye del oscurantismo, de esa manía que tienen algunos de escribir de forma abstrusa, lo que el busca es, hacernos reflexionar, y para eso el primer paso es la claridad de pensamiento y la claridad en exponerlo.

domingo, noviembre 04, 2012

La reflexión del domingo




"Una parte de la vida la dedicamos a hacer las cosas mal; la mayor parte, a no hacer nada, y casi toda la vida a hacer algo que no es lo que debiéramos hacer"
~Diderot~

sábado, noviembre 03, 2012

Armada de Two steps from hell

Hoy volvemos a escuchar a Two steps from Hell, el tema en cuestión es Armada, que lo disfrutéis: