jueves, noviembre 26, 2009

Jornadas de divulgación científica en la UNED

La UNED me ha invitado a las Jornadas de divulgación científica que se celebraran a partir de mañana y a lo largo del sábado, en el Salón de Actos del Centro Asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

El programa es realmente interesante. Personalmente tengo ganas de escuchar al neurobiólogo Francisco Rubia que hablará sobre los últimos datos en el campo de las neurociencias, los cuales los ha resumido en un libro de divulgación sobre el tema, "El fantasma de la libertad".

También se presentarán las últimas investigaciones llevadas a cabo desde la UNED, los alumnos del Master en comunicación de la ciencia, entre los que me incluyo, hablaremos brevemente sobre divulgación científica. Vamos, que habrá mucha ciencia y divulgación un evento que no me podía perder y sobre el que espero contar algunas cosillas aquí en Homínidos, de momento aquí les dejo el programa:


Programa:




Ismael Pérez Fernández.

miércoles, noviembre 25, 2009

Oliver Sacks, sobre las alucinaciones

En esta interesante charla, el neurólogo Oliver Sacks nos habla sobre las alucinaciones, en concreto sobre el síndrome de Charles Bonnett. Nos cuenta las experiencias de sus pacientes y da unas pinceladas de la biología subyacente a dicho fenómeno.

El mundo del cerebro es realmente fascinante y esta breve charla de Sacks lo pone de manifiesto, les aseguro que no les va a dejar indiferentes.

La conferencia está en ingles pero tiene subtítulos en varios idiomas, pinchen en View Subtitles, y aparece un desplegable con varios idiomas, seleccionen spanish y listo, ya pueden disfrutar de la conferencia:


martes, noviembre 24, 2009

¡Gracias Darwin!

Tal día como hoy, pero hace 150 años, se ponía a la venta uno de los libros más impactantes e importantes que ha escrito un ser humano, su título "El origen de las Especies, por medio de la selección natural", un libro que lo cambio todo para siempre. En él, Charles Darwin nos brindo la explicación de como aparecen nuevas especies, nos dio la explicación de porque los distintos seres vivos son como son. La idea de Darwin, la peligrosa idea de Darwin, como ha acuñado el filósofo D. Dennett es una de las mejores ideas que ha tenido la humanidad, nos explica de donde venimos. Así que, sólo puedo decir una cosa; gracias señor Darwin, muchísimas gracias.



Ismael Pérez Fernández.

Los eventos astronómicos influyeron en la orientación de los templos Egipcios.

Los investigadores Juan Belmonte del Instituto Astrofísico de Canarias, y el egipcio Mosalam Shaltout del Observatorio de El Cairo, han realizado un estudio sobre la influencia de las estrellas y eventos astronómicos en la orientación de los templos del antiguo Egipto.

El estudio que ha sido publicado en Advances in Space Research, llega a la conclusión de que en la orientación de dichos templos, sí se tuvo en cuenta distintos fenómenos astronómicos. Para llegar a dicha conclusión han medido la orientación de más de 330 templos en el Valle, el Delta y los Oasis, incluyendo los templos asociados a las grandes pirámides.

El estudio corrobora que la referencia principal a la hora de construir los templos era el curso del río Nilo, pero añade pruebas sobre la influencia de las estrellas.

La referencia del Nilo en la construcción de los templos es clara, por ejemplo, en la orilla Este, sobre la que sale el Sol, están todos los templos construidos con fines religiosos, en cambio, en la orilla Oeste, por la que se pone el Sol, todos los templos construidos son con fines funerarios, es en esta orilla donde podemos encontrar el famoso Valle de los Reyes, donde hasta la fecha se han encontrado 65 tumbas, la mayoría de ellas usadas para enterrar a los faraones, como la famosa KV54, descubierta el 21 de diciembre de 1907 por Edward R. Ayrton, que fue la tumba del faraón Tutankamon, faraón muy famoso en la actualidad debido a que su tumba se encontró intacta, pero que realmente en su época fue un faraón de poca importancia.

El templo religioso más grande es el de Karnak, que actualmente se encuentra en la ciudad de Luxor. Según han mostrado Belmonte y Shaltout el día del solsticio de invierno, los rayos del Sol entran directamente en el santuario principal del templo. Esta alineación era más precisa hace 4000 años que ahora. Este tipo de alineación, según señalan en su estudio, era bastante común en los templos y podría ser un reflejo de la importancia del culto al Sol en la antigua sociedad egipcia. La fecha del solsticio de invierno no sólo fue importante para la cultura egipcia sino que también es característica de otras culturas, ya que se creía que el Sol nacía ese día. No obstante, para los egipcios esa fecha probablemente tenía una importancia práctica, ya que es algo anterior a la crecida anual que experimenta el Nilo, hecho éste de vital importancia para la economía del país ya que su agricultura dependía de dicha crecida.

Belmonte había estudiado con anterioridad como se pudieron alinear con tanta precisión, hacia los cuatro puntos cardinales, las pirámides de la meseta de Giza. En 2001, publicó su hipótesis en el suplemento Archaeoastronomy de la revista Journal for the History of Astronomy.

Belmonte proponía que la orientación de las pirámides, se había realizado usando como referencia las estrellas Phecda y Megrez, pertenecientes a la constelación de la Pierna de Toro, una de las más importantes de los antiguos egipcios. Para nosotros hoy en día forman parte de la constelación de la Osa Mayor. La prolongación de la línea de unión entre estas dos estrellas apuntaba hacia la estrella Thuban, que en aquella época realizaba el papel que para nosotros juega actualmente la estrella Polar, es decir, marcaba el norte geográfico.

Pero no todo lo relacionado con las estrellas y las pirámides es cierto. Existe la creencia popular de que las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos representan el cinturón de la constelación de Orión. Esta idea se la debemos al ingeniero Robert Bauval y al periodista de lo esotérico Graham Hancock. En principio parece plausible, se sabe que la constelación de Orión en el antiguo Egipto representaba a Osiris, divinidad cuya personificación era el faraón. Pero que algo suene plausible no implica que sea cierto. Una mirada más meticulosa nos muestra lo erróneo de esta creencia. Si realizamos la proyección de las pirámides al cielo obtendremos que las tres pirámides de Giza no coinciden con la posición de las estrellas del cinturón de Orión, para que esto suceda es necesario invertir el eje norte-sur, o bien en el cinturón de Orión, o bien en la meseta de Giza. Pero aunque la proyección coincidiese, ¿cómo explicar que no coincida la pirámide más grande con la estrella más brillante del cinturón de Orión? En efecto, de las tres estrellas que forman el cinturón de Orión, a saber, Almitak, Alnilam y Mintaka la más brillante de las tres es Alnilam que es la que se encuentra justo en el centro del cinturón, mientras que la pirámide más grande del complejo de Giza es la pirámide de Keops que es la situada más al norte de las tres. Y ¿por qué iban a representar sólo el cinturón y no la constelación entera? Sería mucho más lógico representarla entera, no nos olvidemos que la constelación de Orión para ellos es Osiris y su faraón era la personificación de ese dios.

Las pirámides de Giza no representan el cinturón de Orión, si los antiguos egipcios querían representarlo ¿por qué iban hacerlo mal? Conociendo la exactitud y meticulosidad con las que se realizaron las pirámides, o la sorprendente precisión con la que construyeron el templo de Karnak para que en el solsticio de invierno los rayos del Sol entraran directamente en su santuario, no tiene sentido suponer que fueran a cometer unos errores tan grandes como los mencionados. La hipótesis de la representación del cinturón de Orión por el conjunto de las pirámides de Giza, es una hipótesis errónea, convertida en creencia popular.

Ismael Pérez Fernández.

lunes, noviembre 23, 2009

Nuestra galaxia, 7º parte

Por fin vamos a hablar del componente más vistoso (para nosotros) de nuestra galaxia, las estrellas. En la Vía Láctea hay alrededor de 1011 estrellas. Si en una noche despejada nos vamos al sitio más oscuro de la Tierra y observamos el cielo, de esas 1011 estrellas, nuestros ojos sólo pueden captar unas 6000, que no es un número despreciable pero comparado con el número de estrellas que pueblan la galaxia se queda francamente pequeño.

Las estrellas se clasifican de varias maneras diferentes, aquí vamos a hablar brevemente de dos de ellas:

- Según su tipo espectral, el tipo espectral es una propiedad importante de las estrellas que está íntimamente relacionada con su temperatura, los tipos espectrales son O,B,A,F,G,K,M. Para recordarlo se puede usar la siguiente frase: "Oh Be A Fine Girl, Kiss Me" En la Vía Láctea existen distintos tipos de estrellas atendiendo a su tipo espectral, por ejemplo, la mayoría de las estrellas más grandes y brillantes son estrellas azules-blancas que pertenecen a las clases O y B, pero la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea son de tipo M, que son estrellas pequeñas y rojas.

- La otra forma de clasificar las estrellas es en función de su metalicidad. En astrofísica se habla de metales para todos aquellos elementos más pesados que el Helio, la metalicidad de una estrellas viene dada por una sencilla fracción:


De acuerdo con la metalicidad podemos distinguir tres tipos de poblaciones estelares:

Población I: en la población uno se pueden encontrar estrellas jóvenes de menos de unos pocos millones de años, pero también se pueden encontrar estrellas de edades de hasta 1010 años. Todas ellas tiene una metalicidad Z de entre 0,01 hasta 0,04. Las estrellas de la población I tienen órbitas circulares y no se alejan mucho del plano del disco galáctico.

Población II: las estrellas de esta población se encuentran distribuidas entre el bulbo y el halo estelar, éstas últimas son las de metalicidad más baja Z<0,002>-6. Todas estas estrellas son las de mayor edad que se conocen, rondan los 15 millones de años. Las estrellas de población II tienen órbitas muy excéntricas, es decir, muchas de ellas se mueven desde el halo estelar hacia el disco galáctico, orbitando alrededor del centro de la galaxia.

Población III: la tercera población de estrellas, se refiere a estrellas formadas a partir del hidrógeno y helio formados en el Big Bang, teóricamente tuvieron que existir pero no existe observación directa de estrellas de la población III. Tras los procesos de nucleosintesis que se dieron en los primeros minutos tras el Big Bang, sólo se pudo generar hidrógeno, helio y una pequeña fracción de litio, el resto de elementos químicos se ha formado principalmente en el corazón de las estrellas, es decir, el hecho de que existan elementos más pesados que el hidrógeno y el helio es una prueba indirecta de que las estrellas de población tres tuvieron que existir. Las estrellas de población III son como es obvio las de menor melaticidad posible, alcanzando valores de hasta Z~10-9.

Más adelante volveremos sobre las estrellas de la Vía Láctea, pero de momento, nuestra próxima parada, será dar un vistazo a la masa de la galaxia para encontrarnos con una de las pruebas que nos dicen que la materia oscura debe existir, en definitiva, que en la galaxia y en el Universo hay algo más de lo que nuestros ojos pueden ver.

Ismael Pérez Fernández.