miércoles, septiembre 08, 2010

El origen del Universo y Dios no se llevan bien

Imagino que quien más quien menos se ha enterado de lo que afirma Stephen Hawking en su último libro, ya saben, que no se necesita a Dios para explicar el origen del Universo. La verdad es que sorprende el "revuelo" que se ha armado, porque hay otros astrofísicos y cosmólogos que ya han dicho lo mismo en multitud de ocasiones (por ejemplo Victor Stenger) y nadie ha dicho nada, la diferencia, claro está, es que Hawking para bien o para mal, es mucho más mediático y eso hace que se mire con lupa todo lo que dice, aunque en realidad tampoco esté diciendo nada nuevo.

¿Realmente sabemos como se originó el Universo? Pues la respuesta es no, no lo sabemos, pero tenemos alguna que otra hipótesis interesante. Por ejemplo, según el conocimiento actual es probable que el Universo surgiera de una fluctuación del falso vacío, un estado que tendría algo más de energía que el verdadero vacío y al pasar de uno a otro se originó todo este tinglado al que llamamos Universo. De hecho, bien pudiera ser que esto hubiera pasado más veces, siendo nuestro Universo sólo uno de tantos.

Se suele escuchar que para que el Universo surgiera de la Nada hace falta la intervención de Dios, pero esto es ir demasiado lejos, me explico. Sabemos que el Universo existe, pero nadie ha demostrado que antes del Universo existiera la Nada (esto de que la Nada exista no deja de ser cuando menos curioso), habrá que demostrar que antes de la existencia del Universo se dio ese estado de la Nada, entonces cabría preguntarse como se origino el Universo a partir de él. Y aquí puede haber muchas respuestas de las cuales la acción divina sólo sería una de tantas, claro que entonces el Universo no vendría de la Nada, ya que Dios existió y creo el Universo, pero si existe algo, en este caso Dios, entonces la Nada no se dio, ya que la Nada es la ausencia de todo.

Con el conocimiento actual no parece posible afirmar que la Nada sea posible, lo que se consigue como mucho es ese vacío cuántico que ya hemos mencionado a partir del cual, al menos en teoría, es posible que surja un Universo. Alguno se puede estar preguntando ¿y de donde salió ese falso vacío? No lo sabemos, tal vez existió siempre o tal vez se originó de alguna manera.

Pero lo cierto es que ni si quiera estamos seguros de que el Universo haya tenido un principio. Todos habréis oído hablar del Big Bang y la explosión que dio lugar a nuestro Universo, bueno pues eso es una forma de popularizar la ciencia, pero en realidad las cosas son algo más complicadas. Todo empezó en los años veinte cuando Edwin Hubble observó que las galaxias se alejaban unas de otras, no se tardo mucho en comprender que el Universo está en expansión, así que la conclusión era obvia, si ahora todas las galaxias se están alejando unas de otras en tiempos anteriores tuvieron que estar más juntas, y según vayamos más atrás en el tiempo más pequeño ha tenido que ser el Universo y mucho más juntas han tenido que estar todas sus galaxias. De ser esto cierto, retrocediendo en el tiempo llegaríamos a un Universo pequeño y tremendamente denso y caliente. ¿Qué sucedió entonces cuando el universo era tan pequeño como una partícula subatómica? No lo sabemos, porque aquí surge un tremendo problema y es que para estudiar el Universo en ese estado necesitamos conjugar la relatividad general que nos dice como manejar grandes cantidades de masa y energía con la mecánica cuántica que nos describe como se comporta el Universo a escalas subatómicas. A día de hoy no tenemos ese modelo matemático que nos permita trabajar para saber que paso en esas condiciones. No obstante, tenemos alguna que otra hipótesis.

Por un lado tenemos la teoría de cuerdas (debería llamarse la “hipótesis de cuerdas”), dicha teoría es un intento de unir la relatividad y la mecánica cuántica. Aplicando lo que se sabe de dicha teoría al Universo nos encontramos que nuestro Universo no es único y además es eterno. Nuestro Universo estaría sometido a un ciclo de choques con otro universo, uno de esos choques es lo que hasta día de hoy hemos llamado Big Bang.

La competidora más seria de la teoría de cuerdas es la gravedad cuántica de bucles, otro intento de unir relatividad y mecánica cuántica, bajo este modelo nuestro Universo ha estado expandiéndose y contrayéndose eternamente, es decir, nunca tuvo un origen.

Así que el bueno de Hawking tiene razón, no parece hacer falta invocar a Dios para explicar como aparece el Universo. Tenemos unas cuantas ideas sobre las que trabajar y en ninguna de ellas aparece Dios por ningún lado. Es más, aunque todas estas hipótesis fueran erróneas, lo que nos quedaría sería una tremenda ignorancia, no sabriamos si el Universo tuvo un origen o no, por lo que invocar seres sobrenaturales para explicar algo que ni si quiera sabríamos si sucedió, sería en el mejor de los casos un ejercicio de imaginación fascinante, pero no una forma viable de aprender algo sobre el Universo.

Ismael Pérez Fernández.

Para saber más:
-Guth, Alan.
The Inflationary Universe. Basic Books. 1998
-Steinhardt, Paul J. & Turok, Neil.
Endless Universe: Beyond the Big Bang. Doubleday. 2007
-Bojowald, Martin.
Antes del Big Bang. Debate. 2010
-Stenger, Victor J.
God: The Failed Hypothesis. How Science Shows That God Does Not Exist. Prometheus Books. 2008. Existe versión en español

martes, septiembre 07, 2010

El placer de descubrir

La semana pasada pudimos disfrutar aquí en Homínidos de un breve vídeo del premio Nobel, Richard Feynman. Dicho vídeo forma parte de una entrevista mucho más larga que realizo la BBC a dicho científico. El nombre de aquel programa fue El placer de descubrir, y sobre eso y muchas más cosas, habló Feynman. Aquí tenéis la entrevista entera seguro que os resulta interesante. Y a los que se queden con ganas de más les recomiendo el libro El placer de descubrir editado por Crítica, en el que se recogen las declaraciones de Feynman en esta entrevista y muchas cosas más.




Ismael Pérez Fernández.

lunes, septiembre 06, 2010

Moby Dick

Supongo que esta obra no necesita presentación ya que es todo un clásico. En Moby Dick nos encontramos ante la obsesión de venganza de un hombre, el capitán Ahab. El cual habiendo quedado tullido en un anterior enfrentamiento con la ballena blanca, Moby Dick, se obsesiona con la venganza y esa es la verdadera misión del barco ballenero Pequod, dar caza a Moby Dick.

Personalmente me quedo con el principio y el final del libro. En la parte central a veces más que ante una novela parece que estamos ante un obra de divulgación (de la época) sobre la caza de las ballenas. A lo largo de las páginas conoceremos a parte de la aguerrida tripulación del Pequod, así como a la locura que parece dominar a su capitán. Veremos como realizan la caza de ballenas durante el largo viaje en pos de Moby Dick. Veremos como sólo un oficial parece atreverse a desafiar la locura de Ahab, pero al final nada puede hacer y la busca de Moby Dick persiste.

Tras una larga travesía, a lo lejos, se divisa a la ballena blanca, el viaje ha dado sus frutos y la tripulación del Pequod contagiada de la locura de su capitán se lanza a dar muerte a Moby Dick, pero desde las profundidades, con la fuerza de un leviatán, Moby Dick, la ballena Blanca, contraataca.


Ismael Pérez Fernández.

domingo, septiembre 05, 2010

La reflexión del domingo



"¿Quienes somos? La respuesta a esta pregunta no es sólo una de las tareas sino la tarea de la ciencia"
~Erwin Schrödinger~



Ismael Pérez Fernández.

sábado, septiembre 04, 2010

Las ondas, Ludovico Einaudi

Para mi ha sido todo un descubrimiento, Ludovico Einaudi, compositor y pianista moderno. Hoy les traigo un fragmento que le queda como un guante a Homínidos, ya que se titula, Las ondas. Vamos a disfrutar de una estupenda pieza de piano a la vez que vemos distintas manifestaciones de ondas sobre le agua, espero que os guste:


Ismael Pérez Fernández.