jueves, noviembre 03, 2011

El papel del cambio climático en las sequías del Mediterráneo

En la región del mediterráneo el invierno es una importante época porque es cuando se producen el mayor número de precipitaciones aumentando de esta forma las reservas de agua. Si se producen inviernos más secos, es decir, donde las precipitaciones escasean, uno de los resultados es que el nivel del agua disponible para el resto del año baja considerablemente. 

La cuestión es intentar averiguar por qué se producen esas temporadas de sequías. El equipo del científico Martin Hoerling del NOAA´s Herat System Research Laboratory, se ha puesto manos a la obra para encontrar la causa de esos periodos de sequía. Los resultados de su trabajo han sido publicados en Journal of Climate, llevando por título On the Increased Frequency of Mediterranean Drought.

Credit: NOAA
El equipo de Hoerling ha estudiado las sequías que se producen en la región que va desde Gibraltar a Oriente Medio. Han usado modelos climáticos y observaciones de campo para poder determinar las causas del aumento de las sequías en la región durante los inviernos. Entre los causantes se pueden encontrar la propia variabilidad del clima de la región, el NAO siglas en ingles de la Oscilación del Atlántico Norte y por último el cambio climático derivado de la combustión de combustibles fósiles. En concreto el cambio climático es causante de la mitad (más o menos) del incremento de las sequías en el periodo que va desde 1902 a 2010, y esto es un problema. Por una parte sabemos que no es el único causante, pero mientras se determinan el resto de causas, resulta obvio que la región no podrá por su propia variabilidad climática regresar a su situación normal. 

Según los modelos climáticos que incluyen el efecto del aumento de los gases de efecto invernadero, el número de sequías va a ir en aumento, el clima se está haciendo más seco desde 1970. En la web del NOAA (donde encontré la noticia) se recoge la declaración de Hoerling a este respecto: 

La cuestión es si la predicción de estas sequías se ha empezado a cumplir en el invierno, que es la época más importante para los reservas de agua, y la respuesta es sí. 

Según los modelos, parte del mecanismo causante del aumento de las sequías parece estar relacionado con el aumento de la temperatura de la superficie de los océanos. Si la temperatura de la superficie de todos los océanos aumenta de forma uniforme en 0,5ºC entonces no parece que el aumento de las sequías debiera producirse, en cambio, si el aumento no es uniforme y los +0,5ºC se produce en latitudes tropicales, entonces si que aparece ese patrón de aumento de sequías. En concreto parece intensificarse si el aumento se da en el océano Índico. Queda por ver hasta que punto ese mecanismo junto con otras causas están implicados en el aumento en las sequías.

Ismael Pérez Fernández.

miércoles, noviembre 02, 2011

Los árboles no se adaptan tan rápido al cambio climático

Un reciente estudio de la Universidad de Duke pone sobre la mesa datos que muestran la incapacidad de los árboles, (al menos de las algunas de las especies existentes en EEUU) de adaptarse como se esperaba al aumento de las temperaturas.

El estudio ha sido publicado en Global Change Biology, llevando por título Failure to migrate: lack of tree range expansion in response to climate change. Según los modelos de los que se disponen se esperaba que ante el aumento de las temperaturas los árboles migraran hacia latitudes superiores, pero esto no es lo que han encontrado. El mecanismo de esta migración debida al cambio climático es como sigue: ante el aumento de las temperaturas se espera que el límite sur de las poblaciones de árboles empezara a desvanecerse por dos razones. Una, debido a la muerte de los árboles adultos y dos, a la imposibilidad de las semillas de germinar en esas condiciones, al mismo tiempo, en las regiones más al norte se esperaba un aumento de la población de los árboles ya que ante un clima más benigno las semillas podrían germinar. 

Se han estudiado un total de 92 especies en más de 43000 bosques repartidos a lo largo de 31 estados. Lo que han encontrado es que cerca del 59% no se están expandiendo hacia el norte como se esperaba sino que más bien sus zonas geográficas se están comprimiendo en la dirección norte-sur. Solo cerca del 21% parece estar respondiendo según lo esperado, mientras que cerca del 16% están avanzando hacia el sur y un escaso 4% lo está haciendo en ambas direcciones. 

En opinión de James S. Clark uno de los investigadores que ha participado en este trabajo:

A pesar de que algunas especies de las analizadas parecen estar expandiendo sus regiones geográficas, de forma general los datos son más consistentes con la interpretación de que lo que se está experimentando es una contracción de las regiones. 

Dicho de otro modo el estudio parece mostrar que los árboles no se están adaptando tan rápidamente al aumento de las temperaturas como se esperaba, lo cual puede implicar serio riesgo para la población de árboles. 

Ismael Pérez Fernández.

martes, noviembre 01, 2011

Penn Jillette: leer la Biblia me hizo ateo

En esta ocasión el que responde a las preguntas en The Bigthink, es Penn Jillette, en concreto le preguntan que le hizo dejar de creer en Dios, la respuesta es que fuel a lectura de la Biblia la que le hizo cambiar de opinión.




Ismael Pérez Fernández.

lunes, octubre 31, 2011

El ingenio y el hambre

Francisco Olmedo nos ofrece un riguroso y fascinante viaje por la historia de la agricultura, desde sus tímidos comienzos en el creciente fértil, hasta la revolución transgénica.

A lo largo del libro vamos descubriendo como la agricultura se ha ido convirtiendo poco a poco en una ciencia, un viaje que merece la pena conocer para poder hablar con algo de propiedad sobre el tema. A lo largo de este resumen, Olmedo no duda en ser crítico con los mitos y las ideas irracionales que hoy en día rodean algunas parcelas de las agricultura. En esta lucha cabe resaltar los dos últimos capítulos dedicados a la agricultura ecológica y a los biocombustibles.

La que peor sale parada sin duda es la agricultura ecológica. Olmedo critica desde las bases de la misma, las cuales hunden sus raíces en las ideas de la antroposofía de Rudolf Steiner, hasta la moderna y transnochada versión de natural versus artificial, donde se asume sin más, que lo natural es bueno y lo artificial malo, teniendo como consecuencia que la agricultura ecológica ni es ecológica y ni tan segura como la convencional.

Los biocombustibles también son analizados por la mirada crítica de Olmedo, y tampoco salen muy bien parados. Un cuidadoso análisis de como se obtienen nos lleva a la conclusión de que no siempre benefician a las emisiones de CO2, por no mencionar los problemas económicos que traen adheridos a su producción.

Lo dicho, un libro interesantísimo, que nos ayuda a entender mejor todo el mundo de la agricultura y nos ayuda a ser críticos sobre las nuevas panaceas que a veces no lo son tanto.

Ismael Pérez Fernández.

domingo, octubre 30, 2011

La reflexión del domingo

El movimiento orgánico ha pasado de la crítica razonada a ciertos desmanes de la agricultura intensiva a la aceptación cuasirreligiosa de las creencias más rancias:suponer dañinos a los fertilizantes inorgánicos, dar importancia casi mística a la materia orgánica, el humus y las lombrices, y admitir sólo algunos insecticidas de los llamados naturales, concediendo a lo "natural"unas propiedades benéficas que nunca tuvo.
~Francisco García Olmedo~