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martes, diciembre 14, 2010

Carta abierta a RTVE

El pasado sábado en el Telediario de las 15 horas, se pudo ver en Televisión Española un reportaje hablando de los "peligros" de las radiaciones emitidas por algunos electrodomésticos, peligros que no han sido demostrados, por lo que generar alarma entre la población de este modo es cuando menos irresponsable.

Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, hemos dirigido al defensor del espectador de rtve la siguiente carta abierta. En concreto, la carta remitida es sólo una parte de la que aquí se muestra, esto es debido a que el formulario de rtve desde donde se pueden enviar las quejas, reclamaciones etc. tiene el espacio bastante limitado. Ni que decir tiene que podéis reproducir la carta en vuestros blogs, webs o donde queráis.


Estimada Sra. Dª Elena Sánchez Caballero,

Ayer sábado 11 de diciembre, viendo la edición del Telediario de las 15 h, pude observar con mucha preocupación la emisión en dicho programa informativo de una noticia -que en ningún caso cuenta con el aval de las autoridades científicas- sobre ciertos riesgos graves para la salud por el uso en casa de una serie de electrodomésticos sencillos. El reportaje, emitido sin haber contrastado la información de forma adecuada (lo que debiera ser imperativo al tratar un tema al que tanta gente puede ser muy sensible), hablaba de los efectos nocivos sobre la salud humana (y muy especialmente sobre el sueño) de una serie de electrodomésticos comunes de uso cotidiano, generando probablemente una alarma injustificada en toda la gente que lo vió.

En ningún caso se ha podido constatar de forma científica que las radiaciones electromagnéticas de dichos electrodomésticos causen ningún perjuicio grave como los expuestos en ese Telediario (fibromialgia, depresión...). No sólo eso, se ha dado un espacio privilegiado a una entidad, como Geosanix (www.geosanix.com), cuyas afirmaciones sobre riesgos no están demostradas (por lo que cabe adjetivarlas como mínimo de inciertas) y cuyo trabajo, a nuestro entender, es completamente pseudocientífico no estando avalado por ningún tipo de ensayo clínico ni experimento científico que haya podido ser estudiado con rigor por la comunidad científica. Los pseudoremedios que utilizan no han demostrado jamás su eficacia y tienen unos costes que hacen pensar que no es en absoluto recomendable darles publicidad alguna hasta que se comprueben de forma empírica y razonable los efectos negativos que ellos indican de las radiaciones de los electrodomesticos caseros, así como la eficacia y bondad de los remedios que también ellos señalan para 'controlar' dichas supuestas radiaciones.

También en el reportaje se da la voz al Dr. D. José Luis Bardasano Rubio (Director de Departamento de Especialidades Médicas de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Alcala de Henares), al que se presenta como catedrático de bioelectromagnetismo (que creemos que no es, aunque sí que hay una asignatura sobre este tema en la UAH y él es el coordinador de una línea de investigación en el área de Ciencias de la Salud de la Universidad de Alcala de Henares sobre bioelectromagnetismo médico (http://www.uah.es/investigacion/unidades_investigacion/detalle_grupo.asp?num=158&id=1). Sus teorías a favor de hipótesis similares a las de Geosanix tampoco han podido validar nunca las de dicha entidad, no sirviendo como elemento para contrastar de forma científica lo acreditado por dicha empresa.

Valdría la pena hacer una rectificación en el mismo telediario, de la misma hora, para tratar de hacer llegar un nuevo mensaje avalado por el mundo de la ciencia a la audiencia del mismo, en el que se indique que nada de lo mostrado en la noticia del sábado 11 de diciembre goza de ningún tipo de aval por parte de las autoridades científicas.

Ismael Pérez Fernández.
Director Ejecutivo de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.

martes, junio 29, 2010

Telefonía móvil y salud. Desmontando mitos

En la sociedad abundan las creencias pseudocientificas respecto a la telefonía móvil y la salud. Hay mucha leyenda urbana y tal vez no sea fácil encontrar alguien con la capacidad de explicar con claridad estos temas. Aquí tienen una charla sobre el tema (gracias José Luis que la sugirió en los comentarios de otra entrada) ofrecida por Ferran Tarrasa, físico nuclear y miembro de ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, en la que nos habla de la radiación electromagnética, los microondas, los teléfonos móviles, la salud y los mitos que hay entorno a estos temas:



Ismael Pérez Fernández.

miércoles, junio 23, 2010

La falta de relación entre el cáncer y los móviles

Un nuevo estudio vuelve a poner de relieve que no hay relación entre la telefonía móvil y el riesgo de padecer cáncer. Ya hemos hablado del tema aquí y aquí. En esta ocasión el estudio Mobile phone base stations and early childhood cancers: case-control study ha sido publicado en la revista British Medical Journal.

El objetivo del estudio ha sido ver si existe riesgo de aparición de cáncer, en fases tempranas de la infancia, que pudieran estar ligados con la exposición de la madre durante el embarazo a las radio frecuencias de telefonía móvil. Se han estudiado cerca de 7000 niños menores de 4 años, 1397 delos cuales tenían cáncer. Los resultados son claros, no aparece ninguna relación entre tener cáncer y que la madre haya estado expuesta a las radio frecuencias de la telefonía.

Quiero resaltar algunas afirmaciones que se realizan en el artículo, por ejemplo, se sabe que el tema del cáncer y la telefonía móvil es controvertido, pero afirman que a día de hoy no hay ningún estudio que muestre pruebas convincentes y consistentes como para asumir que hay una relación entre el riesgo de padecer algún cáncer y el estar expuesto a las ondas de telefonía móvil. Es más, se afirma que los estudios que parecen mostrar alguna relación son estudios que se han hecho con una muestra pequeña de individuos y que parecen presentar algún sesgo en su realización.

Como dato interesante podemos encontrar que los índices de exposición de la población a las radio frecuencias de telefonía móvil son realmente bajas, en concreto son entre 1000 y 10000 veces menores del límite que establece el International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP).

No parece que por le momento tenga que haber un alarma social como la que a veces se escucha en lo referente a la antenas de telefonía móvil. Los datos parecen indicar que no hay de que preocuparse, la relación entre el riesgo de padecer cáncer y el estar expuesto a las ondas de los teléfonos móviles parece ser inexistente. Si nos empeñamos en culpar de esos casos de cáncer a lo nuevo, a lo tecnológico y a lo que no entendemos, estamos corriendo el riesgo de obviar cual es la verdadera causa de esos casos de cáncer, poniendo en riesgo a nosotros mismos. Condenar a la hoguera a las nuevas brujas en que parecen haberse convertido las antenas de telefonía móvil tal vez nos tranquilice de forma irracional pero no parece ser que nos haga acertar con la causa del problema.

Ismael Pérez Fernández.

martes, mayo 18, 2010

Los móviles y el cáncer, otra vez sale que no

En Nature, han realizado un interesante artículo explicando los resultados del último estudio realizado sobre el uso de los teléfonos móviles y la aparición de cáncer cerebral en los usuarios.

Según parece, en la prensa se pueden encontrar informaciones contradictorias basadas en los resultados de este estudio. Lo que aquí van a tener es un breve, brevísimo resumen de dicho artículo, destacando un par de puntos interesante. Así que les recomiendo que lean el artículo de Nature en su totalidad que es ciertamente interesante.

Los resultados del estudio han sido publicados en International Journal of Epidemiology donde se cruzan los resultados de los 13 países participantes en el estudio. Lo primero que hay que aclarar es que el resultado es bien claro, no se ha encontrado ningún aumento del riesgo de padecer glioma o meningioma, (dos tipos de cáncer cerebrales) entre los usuarios de teléfonos móviles.

La controversia surge porque aparecen ciertas relaciones entre el uso de teléfonos móviles y el cáncer. Por un lado aparece una relación que parece indicar que el uso cotidiano del móvil reduce el riesgo de desarrollar un cáncer, pero al mismo tiempo parece que hay un aumento del riesgo entre los usuarios que más usaban el móvil. En el propio estudio se señala y se deja claro que hay razones serias para dudar de estas dos relaciones. Las cuales se deben precisamente a como se ha realizado dicho estudio. En conclusión, usar el móvil ni aumenta ni disminuye el riesgo de desarrollar un cáncer cerebral.


Ismael Pérez Fernández.

viernes, enero 08, 2010

¿Puede la radiación de los móviles curar el Alzheimer?

El profesor e investigador del Florida Alzheimer's Disease Research Center (ADRC) Gary Arendash, ha conducido un interesante estudio: “Cell Phone Exposure May Protect Against and Reverse Alzheimer’s Disease” que ha sido publicado en Journal of Alzheimer’s disease.

El estudio se ha hecho sobre ratones y los resultados son cuando menos sorprendentes. El equipo ha encontrado que al exponer ratones con la enfermedad de Alzheimer a las ondas electromagnéticas producidas por teléfonos móviles, éstas eliminaban la acumulación de la proteína beta-amyloid. Uno de los rasgos característicos de la enfermedad de Alzheimer es que en el cerebro se produce una anormal acumulación en forma de placas de la proteína beta-amyloid. Si los ratones expuestos a la radiación de los móviles eran jóvenes y todavía no habían mostrado discapacidad ninguna en lo que a su memoria se refiere, la exposición a las radiaciones parecía proteger sus capacidades cognitivas. Cuando los ratones expuestos a las radiaciones electromagnéticas presentaban problemas en su memoria, dichos problemas desaparecían tras una larga exposición a la radiación electromagnética.

Estos beneficiosos efectos de la radiación que han encontrado en la investigación han aparecido tras varios meses de exposición a la misma, por lo que en el supuesto caso de que los resultados encontrados en los ratones fueran aplicables a los humanos, estaríamos hablando probablemente de exposiciones de años de duración. Las expectativas derivadas de estos prometedores resultados son altas. Si se encontraran los mismos resultados en humanos tendríamos un método no invasivo, sin drogas, que nos permitiría tratar y prevenir el Alzheimer.

Ahora el equipo está evaluando como afectarían las ondas electromagnéticas de distintas frecuencias y distintas intensidades, pero para frecuencias muy bajas e intensidades altas, no parece que podamos ser optimistas de encontrar resultados similares. En diciembre de 1996 se publicaron sendas investigaciones en Neurology, “Elevated risk of Alzheimer's disease among workers with likely electromagnetic field exposure” llevada a cabo por los científicos Sobel E, Dunn M, Davanipour Z, y “Electromagnetic field exposure may cause increased production of amyloid beta and eventually lead to Alzheimer's disease” realizada también por Sobel E y Davanipour Z. En estos estudios no se habla de la radiación de teléfonos móviles, sino de la exposición a la radiación electromagnética generada por máquinas eléctricas, las cuales generan unas frecuencias muchísimo menores y completamente fuera del rango de las usadas por los teléfonos móviles, además su intensidad es muchísimo mayor, en estos casos parece que la relación entre ondas electromagnéticas y Alzheimer es opuesta a la encontrada en el estudio de Gary Arendash, ya que en estas condiciones parece ser que la exposición a esa radiación aumenta la concentración en el cerebro de la proteína beta-amyloid, y por lo tanto aumentan el riesgo de desarrollar Alzheimer.

Parece que la relación entre la radiación electromagnética y el Alzheimer es más compleja de lo que esperábamos, si por un lado para bajas frecuencias y altas intensidades las ondas electromagnéticas parecen ser perjudiciales, para las frecuencias e intensidades de la telefonía móvil parecen abrirnos prometedoras puertas para tratar y prevenir dicha enfermedad.

Ismael Pérez Fernández.

jueves, diciembre 10, 2009

Los móviles y el cáncer

La creencia de que los teléfonos móviles, en concreto que las ondas electromagnéticas usadas por los servicios de telefonía móvil causan cáncer, está ampliamente extendida, pero la cuestión no es lo que creemos o dejamos de creer, la cuestión es ¿realmente la telefonía móvil genera cáncer? Desde un punto de vista físico no parece posible, por no decir imposible. Me explico, las ondas utilizadas en telefonía móvil son microondas, es decir, ondas electromagnéticas cuya frecuencia se encuentra entre 1 GHz y 300 GHz, pues bien, estas frecuencias están muy por debajo de las frecuencias que pueden ionizar moléculas, es decir, arrancarles electrones a las mismas y por lo tanto modificar así la forma de la molécula o los enlaces que ésta esté formando. Las frecuencias que pueden ionizar moléculas están por encima del ultravioleta, es decir, unos 750 Tera Hertzios (THz).

Probablemente la creencia se sustente en un miedo irracional a lo que no se entiende, además de una nula compresión de la física y por supuesto la experiencia cotidiana de conocer alguien que usa el teléfono móvil y ha desarrollado un cáncer, aunque hoy en día, lo realmente extraño es encontrar a alguien que no use el móvil.

Planteémonos la siguiente cuestión ¿por qué nadie afirma que la luz visible crea cáncer? Los fotones de la luz visible son mucho más energéticos que los fotones de microondas, si creemos que los fotones de microondas crean cáncer, ¿por qué no creemos que también crean cáncer los fotones de la luz visible, máxime, cuando estos son mucho más energéticos? La energía de un fotón viene dada por la siguiente expresión:

E=hf

Donde h es la constante de Planck y f la frecuencia asociada al fotón, recordemos que toda onda es una partícula y toda partícula es una onda, sí, la mecánica cuántica es así de rara. Llamemos Ev, fv a la energía y frecuencia de un fotón de luz visible y Em, fm a la energía y frecuencia de un fotón de microondas, es fácil calcular la relación entre ambas energías:



La frecuencia más alta de las microondas usadas para comunicaciones de telefonía móvil es de 3 GHz y la más baja de la luz visible es de unos 620 THz, por lo tanto, ¡los fotones de la luz visible son más de 206000 (206666 si no me fallan los cálculos) veces más energéticos que los de microondas! Si no creemos que estos fotones creen cáncer, ¿por qué creemos que si lo hacen los de microondas?

Llegados a este punto, espero que al menos se haya despertado el escepticismo del lector hacia esta creencia del cáncer y los teléfonos móviles. Pero, ¿qué dicen los estudios científicos realizados al efecto? Pues parecen apuntar que la creencia es totalmente infundada. El último de esos estudios es el aparecido recientemente en Journal of the National Cancer Institute, el cual está realizado por Isabelle Deltour, Christoffer Johansen, Anssi Auvinen, Maria Feychting, Lars Klaeboe, Joachim Schüz y lleva por título “Time Trends in Brain Tumor Incidence Rates in Denmark, Finland, Norway, and Sweden, 1974–2003”, en el mismo se ha estudiado la incidencia de dos tipos de tumores cerebrales, los gliomas y los meningiomas. El estudio concluye que no se ha hallado ningún aumento en la incidencia de estos tumores en el período que va desde 1998 a 2003, periodo durante el cual se debería haber encontrado alguna influencia del uso de teléfonos móviles en el caso de haber existido.


Ismael Pérez Fernández.