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lunes, noviembre 04, 2013

Este sábado, antenofobia en Escépticos en el Pub

Este próximo sábado 9 de noviembre, volveremos a tener un nuevo Escépticos en el Pub. En esta ocasión el ponente será Alberto Nájera, físico y doctor en Física por la Universidad de Salamanca, doctorado en Neurociencias. Profesor Contratado Doctor del área de Radiología y Medicina Física en la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla - La Mancha. Desde 2009 desarrolla un proyecto de investigación financiado por la Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha en el que está midiendo la radiación de radiofrecuencia que recibe la población albaceteña.

miércoles, mayo 11, 2011

El selenio no ayuda a prevenir el cáncer

Una revisión realizada por la Cochrane Collaboration muestra que el selenio no ayuda a prevenir el cáncer de piel ni de próstata.

Una búsqueda por Internet nos demuestra que la creencia de que el selenio ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer esta algo extendida, resulta fácil encontrar blogs y web, que recomiendan su ingesta. Pero la cuestión es ¿qué dicen las pruebas?

La respuesta la encontramos gracias a la revisión realizada por la Cochrane Collaboration; Selenium for preventing cancer (Review) que ha sido dirigida por Gabriele Dennert del Institute for Transdisciplinary Health Research. El trabajo incluye la revisión de un total de 55 trabajos. Las conclusiones son bien claras, no hay pruebas de que el selenio ayude a la prevención del cáncer de piel o de próstata, esto es así independientemente de si los niveles de selenio en el organismo son correctos o si se sufre una carencia del mismo. Es más, los autores de la revisión advierten de posibles efectos tóxicos derivados de la ingesta de selenio durante largos periodos de tiempo.

La medicina basada en la evidencia es la única manera que tenemos de luchar contra las enfermedades y problemas de salud que sufrimos. Cualquier otra aproximación está condenada al fracaso ya que si nuestras conclusiones no están basadas en pruebas o las pruebas contradicen dichas conclusiones ¿qué valor pueden tener dichas conclusiones? Evidentemente ninguno.

Una vez tenemos claro esto, el problema que surge es como consultar la cantidad ingente de trabajos que se realizan sobre algún medicamento o tratamiento en concreto, por no mencionar el hecho de que los estudios no siempre están bien hechos, pueden tener fallos, sesgos etc. La tarea que tenemos delante parece ser ciertamente hercúlea. Por eso el trabajo de instituciones como Cochrane Collaboration es realmente importante.

Ismael Pérez Fernández.

martes, julio 13, 2010

Diseñando un ejercito para declarar la guerra al cáncer

Sí, has leído bien, un ejercito contra el cáncer, pero este ejercito no es como el que probablemente tienes en mente, este ejercito es de linfocitos modificados genéticamente, lo cual les dota de la capacidad de buscar, detectar y destruir células cancerigenas.

Investigadores del Jonsson Comprehensive Cancer Center perteneciente a la Universidad de California, Los Angeles(UCLA), han sido los que han creado este ejercito de linfocitos modificados, las pruebas las han realizado sobre ratones y su trabajo:"Kinetic phases of distribution and tumor targeting by T cell receptor engineered lymphocytes inducing robust antitumor responses" aparece publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Una de las novedades del estudio es que han observado como trabajan los linfocitos modificados en tiempo real, para ello, una vez inoculados los linfocitos modificados por vía intravenosa en los ratones usados en el estudio, se realizaron observaciones periódicas de los mismos cada diez días, mediante Tomografía por Emisión de Positrones. Esto les ha permitido observar como estaban respondiendo los ratones al tratamiento, lo cual en caso de que la respuesta no fuera la esperada les daba pistas de cómo modificar los linfocitos para hacerlos más efectivos.

La terapia en el futuro podrá aplicarse en humanos, pero habrá algunas diferencias cualitativas, por ejemplo, en el caso de los ratones se le inyectaron un millón de linfocitos, en los humanos esta cifra ascenderá hasta la cantidad de 1000 millones de los mismos, otra diferencia será la rapidez con la que los linfocitos empiezan a atacar a las células cancerosas, en el caso de los ratones los linfocitos tardaban entre dos y tres días en encontrar las células malignas y empezar a atacarlas, para el caso de los humanos se espera que ese tiempo sea mayor.

El siguiente paso en la investigación es estudiar como modificar genéticamente los linfocitos humanos para que no representen ningún riesgo para los pacientes humanos, el equipo de investigadores espera que si todo sale bien, puedan empezar a hacer las primeras pruebas dentro de un año.

Si nos preguntábamos cuales podrían ser las aplicaciones de la ingeniería genética esta investigación responde sobradamente a la pregunta abriendo una puerta a la esperanza en la lucha contra el cáncer. La investigación básica en cualquier disciplina científica no sólo genera conocimiento sino que a la larga puede generar alguna aplicación práctica fascinante. Esto es algo que demuestra la Tomografía por Emisión de Positrones, técnica que no sólo se usa en la oncología sino que también tiene su sitio en la neurología y la cardiología, si te has preguntado alguna vez ¿para que se gastan dinero en aceleradores de partículas y en la investigación cosmológica? La respuesta es para generar conocimiento y porque nunca se sabe si futuros descubrimientos, como ha sucedido con los positrones, se podrán usar para la lucha contra enfermedades como el cáncer.

Ismael Pérez Fernández.

miércoles, junio 23, 2010

La falta de relación entre el cáncer y los móviles

Un nuevo estudio vuelve a poner de relieve que no hay relación entre la telefonía móvil y el riesgo de padecer cáncer. Ya hemos hablado del tema aquí y aquí. En esta ocasión el estudio Mobile phone base stations and early childhood cancers: case-control study ha sido publicado en la revista British Medical Journal.

El objetivo del estudio ha sido ver si existe riesgo de aparición de cáncer, en fases tempranas de la infancia, que pudieran estar ligados con la exposición de la madre durante el embarazo a las radio frecuencias de telefonía móvil. Se han estudiado cerca de 7000 niños menores de 4 años, 1397 delos cuales tenían cáncer. Los resultados son claros, no aparece ninguna relación entre tener cáncer y que la madre haya estado expuesta a las radio frecuencias de la telefonía.

Quiero resaltar algunas afirmaciones que se realizan en el artículo, por ejemplo, se sabe que el tema del cáncer y la telefonía móvil es controvertido, pero afirman que a día de hoy no hay ningún estudio que muestre pruebas convincentes y consistentes como para asumir que hay una relación entre el riesgo de padecer algún cáncer y el estar expuesto a las ondas de telefonía móvil. Es más, se afirma que los estudios que parecen mostrar alguna relación son estudios que se han hecho con una muestra pequeña de individuos y que parecen presentar algún sesgo en su realización.

Como dato interesante podemos encontrar que los índices de exposición de la población a las radio frecuencias de telefonía móvil son realmente bajas, en concreto son entre 1000 y 10000 veces menores del límite que establece el International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP).

No parece que por le momento tenga que haber un alarma social como la que a veces se escucha en lo referente a la antenas de telefonía móvil. Los datos parecen indicar que no hay de que preocuparse, la relación entre el riesgo de padecer cáncer y el estar expuesto a las ondas de los teléfonos móviles parece ser inexistente. Si nos empeñamos en culpar de esos casos de cáncer a lo nuevo, a lo tecnológico y a lo que no entendemos, estamos corriendo el riesgo de obviar cual es la verdadera causa de esos casos de cáncer, poniendo en riesgo a nosotros mismos. Condenar a la hoguera a las nuevas brujas en que parecen haberse convertido las antenas de telefonía móvil tal vez nos tranquilice de forma irracional pero no parece ser que nos haga acertar con la causa del problema.

Ismael Pérez Fernández.

martes, mayo 18, 2010

Los móviles y el cáncer, otra vez sale que no

En Nature, han realizado un interesante artículo explicando los resultados del último estudio realizado sobre el uso de los teléfonos móviles y la aparición de cáncer cerebral en los usuarios.

Según parece, en la prensa se pueden encontrar informaciones contradictorias basadas en los resultados de este estudio. Lo que aquí van a tener es un breve, brevísimo resumen de dicho artículo, destacando un par de puntos interesante. Así que les recomiendo que lean el artículo de Nature en su totalidad que es ciertamente interesante.

Los resultados del estudio han sido publicados en International Journal of Epidemiology donde se cruzan los resultados de los 13 países participantes en el estudio. Lo primero que hay que aclarar es que el resultado es bien claro, no se ha encontrado ningún aumento del riesgo de padecer glioma o meningioma, (dos tipos de cáncer cerebrales) entre los usuarios de teléfonos móviles.

La controversia surge porque aparecen ciertas relaciones entre el uso de teléfonos móviles y el cáncer. Por un lado aparece una relación que parece indicar que el uso cotidiano del móvil reduce el riesgo de desarrollar un cáncer, pero al mismo tiempo parece que hay un aumento del riesgo entre los usuarios que más usaban el móvil. En el propio estudio se señala y se deja claro que hay razones serias para dudar de estas dos relaciones. Las cuales se deben precisamente a como se ha realizado dicho estudio. En conclusión, usar el móvil ni aumenta ni disminuye el riesgo de desarrollar un cáncer cerebral.


Ismael Pérez Fernández.

jueves, diciembre 10, 2009

Los móviles y el cáncer

La creencia de que los teléfonos móviles, en concreto que las ondas electromagnéticas usadas por los servicios de telefonía móvil causan cáncer, está ampliamente extendida, pero la cuestión no es lo que creemos o dejamos de creer, la cuestión es ¿realmente la telefonía móvil genera cáncer? Desde un punto de vista físico no parece posible, por no decir imposible. Me explico, las ondas utilizadas en telefonía móvil son microondas, es decir, ondas electromagnéticas cuya frecuencia se encuentra entre 1 GHz y 300 GHz, pues bien, estas frecuencias están muy por debajo de las frecuencias que pueden ionizar moléculas, es decir, arrancarles electrones a las mismas y por lo tanto modificar así la forma de la molécula o los enlaces que ésta esté formando. Las frecuencias que pueden ionizar moléculas están por encima del ultravioleta, es decir, unos 750 Tera Hertzios (THz).

Probablemente la creencia se sustente en un miedo irracional a lo que no se entiende, además de una nula compresión de la física y por supuesto la experiencia cotidiana de conocer alguien que usa el teléfono móvil y ha desarrollado un cáncer, aunque hoy en día, lo realmente extraño es encontrar a alguien que no use el móvil.

Planteémonos la siguiente cuestión ¿por qué nadie afirma que la luz visible crea cáncer? Los fotones de la luz visible son mucho más energéticos que los fotones de microondas, si creemos que los fotones de microondas crean cáncer, ¿por qué no creemos que también crean cáncer los fotones de la luz visible, máxime, cuando estos son mucho más energéticos? La energía de un fotón viene dada por la siguiente expresión:

E=hf

Donde h es la constante de Planck y f la frecuencia asociada al fotón, recordemos que toda onda es una partícula y toda partícula es una onda, sí, la mecánica cuántica es así de rara. Llamemos Ev, fv a la energía y frecuencia de un fotón de luz visible y Em, fm a la energía y frecuencia de un fotón de microondas, es fácil calcular la relación entre ambas energías:



La frecuencia más alta de las microondas usadas para comunicaciones de telefonía móvil es de 3 GHz y la más baja de la luz visible es de unos 620 THz, por lo tanto, ¡los fotones de la luz visible son más de 206000 (206666 si no me fallan los cálculos) veces más energéticos que los de microondas! Si no creemos que estos fotones creen cáncer, ¿por qué creemos que si lo hacen los de microondas?

Llegados a este punto, espero que al menos se haya despertado el escepticismo del lector hacia esta creencia del cáncer y los teléfonos móviles. Pero, ¿qué dicen los estudios científicos realizados al efecto? Pues parecen apuntar que la creencia es totalmente infundada. El último de esos estudios es el aparecido recientemente en Journal of the National Cancer Institute, el cual está realizado por Isabelle Deltour, Christoffer Johansen, Anssi Auvinen, Maria Feychting, Lars Klaeboe, Joachim Schüz y lleva por título “Time Trends in Brain Tumor Incidence Rates in Denmark, Finland, Norway, and Sweden, 1974–2003”, en el mismo se ha estudiado la incidencia de dos tipos de tumores cerebrales, los gliomas y los meningiomas. El estudio concluye que no se ha hallado ningún aumento en la incidencia de estos tumores en el período que va desde 1998 a 2003, periodo durante el cual se debería haber encontrado alguna influencia del uso de teléfonos móviles en el caso de haber existido.


Ismael Pérez Fernández.