martes, junio 05, 2012

El libro en el que desapareció el mundo

Una novela cuya historia acontece durante el siglo XVIII, cuando el movimiento ilustrado irrumpía con fuerza en Europa. El protagonista, un médico alemán, se verá involucrado en una trama de asesinatos, al mismo tiempo que otros extraños acontecimientos suceden en Alemania.

Tras toda esta trama de intriga y asesinatos, al final lo que se esconde es la lucha entre el oscurantismo o la luz, además sobre toda la novela parece planear la idea de que las “ideas” son memes. Obviamente ningún personaje de la novela lo expresa así, pero en más de un pasaje, da la sensación de que el autor conoce, y usa adrede esa concepción de la evolución cultura.

En resumen, es un libro entretenido y puede ser una buena opción para el periodo vacacional que se acerca, siempre y cuando, lo que busquéis sea una novela sencilla, que simplemente os distraiga, y os entretenga un rato.

lunes, junio 04, 2012

Este sábado Escépticos en el pub

Este sábado tendrá lugar el último Escépticos en el Pub de la temporada, como siempre el evento tendrá lugar en el pub The Irish Corner (C/ Arturo Soria, 6) a las 19:30.

Os estaréis pregutnando de que vamos hablar en esta ocasión. Pues bien, la invitada es Patricia Fernández de Lis, que entre otras cosas fue la ex-redactora jefe de Ciencias del diario Público. Actualmente Patricia junto con un grupo de profesionales está poniendo en marcha un nuevo proyecto, su nombre, Materia. Quizás el nombre no os diga mucho, pero en realidad se trata de una web de noticias de ciencia donde va a abundar el periodismo científico de calidad, no le perdáis ojo, porque el proyecto promete.

Patricia nos cuenta de que nos hablará en este Escépticos en el Pub:

Tras cinco años gestionando una amplia sección de Ciencias en un diario de difusión nacional, hemos aprendido que la pseudociencia encuentra miles de maneras para colarse por todas las rendijas que dejamos libres los periodistas. Puedo explicar ejemplos concretos de éxitos en esa lucha desde Público, y también de fracasos. Ahora, con Materia, intentamos algo aún más difícil: combatirla en su propio terreno.

Bueno, espero que no os lo perdáis, recordad, es el último de la temporada, si os lo perdéis lo mismo luego la espera para la nueva temporada se os hace demasiado larga.

domingo, junio 03, 2012

La reflexión del domingo

 

"Seguimos forcejeando con muchas de las cuestiones sobre las que escribieron Diderot, D'Holbach y sus amigos, y aún no hemos aprendido la lección: todo debate filosófico o moral debe partir de datos científicos."
~Philipp Blom~

jueves, mayo 31, 2012

Virtue ethics. An introduction

Richard Taylor realiza una estupenda introducción a lo que se conoce como la ética de la virtud. Esta ética pretende recuperar el enfoque que tenían los antiguos filósofos griegos. Para estos la ética más que ocuparse de que está bien y que está mal, se centraban en cuestiones como ¿qué clase de persona soy? ¿Qué clase de persona puedo llegar a ser? El objetivo de su ética era descubrir como se podía llegar a tener una buena vida, como podían llegar a desarrollarse como personas, qué es y cómo se puede alcanzar la felicidad.

Este punto de vista choca con el enfoque que normalmente le damos a la ética, solemos pensar que la finalidad de ésta es saber que debemos hacer y que no. Este cambio en el enfoque se debe como bien expone Taylor a la influencia que la religión ha tenido sobre la ética. A este tipo de ética a la que estamos acostumbrados Taylor la llama la ética del deber.

Para Taylor este cambio de enfoque es lamentable, para le la ética de la virtud es un enfoque mucho más acertado que la ética del deber. Durante los primeros capítulos expone un ejercicio de imaginación para ver como se ha podido llegar a la situación actual. Después resume y presenta la ética de la virtud y concluye mostrando como el concepto central de la ética del deber, esto es, la obligación moral, no tiene ningún sentido una vez que se elimina a Dios de la ecuación, en concreto muestra como los sistemas de Kant y J.S. Mill fallan a la hora de intentar encontrar un fundamento para la obligación moral. Al final Taylor retoma el tema de la ética de la virtud para abordar la espinosa cuestión de la felicidad.

De la mano de los filósofos antiguos nos adentramos en la idea de realizarnos como personas. Vemos como para ellos la felicidad se alcanzaba a través del cultivo de las virtudes, entre las cuales incluían a, la sabiduría, la templanza, el valor y la justicia.

Un libro breve y ciertamente interesante, Taylor nos acerca con claridad a la ética de la virtud y nos va hacer pensar sin descanso.

martes, mayo 29, 2012

Las moléculas orgánicas de Marte no parecen tener un origen biológico

Imagen vía Wikipedia
Siempre que se piensa en la posibilidad de vida extraterrestre, Marte aparece como el primer lugar donde buscar la existencia actual o pasada, de algún tipo de microorganismo.

Los organismos de la Tierra están basado en la química del carbono. De hecho nunca hemos encontrado ningún tipo de vida que se base en otro elemento químico, quizá no sea imposible, pero la verdad es que el carbono presenta grandes ventajas respecto la resto de elementos de la tabla periódica. Siempre que se busca posibles organismos en Marte se asume que tengan como base la química del carbono, es lógico, es el tipo de vida que conocemos y que podemos detectar, ¿cómo podríamos buscar un tipo de vida que desconocemos por completo?


Aunque hay razones para pensar que en Marte ha habido e incluso puede haber vida, lo cierto es que no tenemos la prueba contundente e irrefutable de que así sea. Hasta ahora no hemos encontrado ningún organismo de origen marciano, es más, por no encontrar, no hemos encotrado ni restos de alguno de ellos.

En 1984 se encontró en la Antártica un meteorito de origen marciano, el cual recibió el nombre de Allan Hills 84001. El ALH84001 pronto se iba hacer famoso, pues parecía que contenía los primeros restos de algún tipo de organismo marciano. No obstante, no se podía descartar que esos restos tuvieran un origen no biológico.

Un grupo de científicos dirigidos por Andrew Steele ha analizado recientemente el meteorito ALH84001. Sus conclusiones las han enviado a la revista American Mineralogist bajo el título de Graphite in the Martian meteorite Allan Hills 84001. Según este estudio las moléculas de carbono que hay en el meteorito ALH84001 tienen un origen no biológico.

Credit: NASA
Pero el trabajo del equipo de Steele, no acaba ahí. Hoy salía en la revista Science un artículo del mismo equipo titulado Homegrown Organic Matter Found on Mars, But No Life. En esta ocasión el grupo de científicos ha estudiado un total de 11 meteoritos de origen marciano, los cuales cubren unos 4.200 millones de años de la historia de Marte. En diez de estos once meteoritos han encontrado restos de compuestos basados en el carbono. Pero según sus análisis estos restos de compuestos de carbono al igual que en el caso del ALH84001 tampoco tienen un origen biológico. Según sus hallazgos esos compuestos de carbono fueron generados durante una época de vulcanismo en Marte, lo cual prueba que Marte ha tenido una química orgánica a lo largo de la mayor parte de su historia.

Aunque estos descubrimientos parecen ser una jarra de agua fría sobre la posibilidad de encontrar vida en Marte, la verdad es que no tiene porque ser así. Conocer los mecanismos no biológicos mediante los cuales se han podido generar compuestos orgánicos en Marte nos permitirá diseñar mejores experimentos para las futuras misiones al planeta rojo, las cuales podrán discernir si los compuestos encontrados son de origen biológico o no.