martes, agosto 11, 2009

La Luna, Marte, las dos lunas y el mail imposible.

Es probable que hayan recibido un mail en el que se anuncia que el próximo 27 de agosto habrá “dos lunas en el cielo”, supuestamente debido a que Marte estará muy cerca y tendrá el mismo tamaño aparente que la Luna llena. Antes de creernos lo que dice ese mail ¿qué tal si intentamos comprobar si eso es posible? Lo único que necesitamos es un poco de tiempo para rompernos la cabeza y una conexión a Internet para buscar los datos que nos puedan hacer falta.

Lo primero hay que plantearse es ¿cómo puedo relacionar el ángulo que ocupa un planeta o la Luna en el cielo con su tamaño? Imaginemos que estamos en el centro de una circunferencia cuyo radio es la distancia que nos separa del objeto que estamos observando, la Luna, Marte o el que sea, a esa distancia la representamos con la letra “r”. El cuerpo celeste que observamos ocupará un cierto ángulo de nuestra visual, llamaremos a ese ángulo alfa. Si alfa es pequeño entonces la longitud del arco (porción roja en el dibujo) que cubre sería igual, o prácticamente igual al diámetro del objeto que estamos observando. En el caso de la Luna llena el ángulo que ocupa es poco más de medio grado, podemos tomar como valor 0,51 grados. Ahora con una simple regla de tres podemos obtener la longitud del arco (que llamaremos D, por ejemplo), si a la circunferencia entera, es decir, 360º le corresponde una longitud de 2pir, al ángulo alfa le corresponde D, esto es:Bueno, veamos que tal funciona nuestra pequeña ecuación. Buscamos la distancia Tierra-Luna, en la Wikipedia por ejemplo, y vemos que la distancia media es de 384400 km, ya tenemos el valor de “r”, para alfa, como dije antes, tomamos un valor de 0,51º, sólo queda hacer el calculo para obtener el valor de la longitud del arco del ángulo alfa, que debería ser una buena aproximación al diámetro de la Luna. El valor que obtenemos es D=3421,6 km, según la Wikipedia el diámetro de la Luna es de 3.474,8 km. No está nada mal, sólo tenemos un error de aproximadamente el 1,5%.

Si la información del mail es correcta entonces el día 27 de agosto Marte ocupara un ángulo igual al de la Luna llena, es decir, 0,51º. Por poner las cosas fáciles al autor del mail, vamos a suponer que Marte y la Tierra están lo más cerca posible, esa situación se daría cuando Marte esté en su perihelio o punto más cercano al Sol en su órbita y la Tierra esté en su afelio, o lo que es lo mismo, en el punto más alejado del Sol en su órbita, y además ambos planetas deberían estar alineados. Bien, en el perihelio, Marte está a 206669000 km del Sol, y en su afelio, la Tierra está a 152097701 km del Sol, por lo que la distancia que separaría a los dos planetas es simplemente la diferencia de ambas, es decir, 54571299 km y éste será el valor de nuestra “r”, sólo queda volver hacer el calculo con r=54571299 km y alfa=0,51º, para así obtener el valor del diámetro que debería tener Marte para verse como la Luna llena, y el resultado es (redobles de tambores, por favor) D=485748,9 km. Pero el diámetro de Marte es de sólo 6.794,4 km, es decir, para ocupar el mismo tamaño que la Luna llena ¡¡¡¡¡Marte debería ser aproximadamente 365411 veces más grande de lo que es!!!! La conclusión es obvia, ese mail que has recibido es una tomadura de pelo, es imposible que Marte ocupe tanto como la Luna llena. Espero que la próxima vez que recibas un mail similar, te lo pienses dos veces antes de creerte lo que en él se dice.

Ismael Pérez Fernández.

lunes, agosto 10, 2009

Ya están aquí las Perseidas.

Las estrellas fugaces son pequeñas partículas que proceden del espacio interestelar donde se encuentran dispersas en nubes de polvo. Las partículas de polvo que forman las nubes antes mencionadas reciben el nombre meteoroides. Si estos entran en la atmósfera terrestre los denominamos meteoros, que son lo que comúnmente conocemos como estrellas fugaces. Si consiguen llegar hasta la superficie de la Tierra es cuando hablamos de meteoritos. Así pues, si explicamos como se forman los meteoroides habremos explicado la procedencia de las famosas estrellas fugaces. Los meteoroides pueden originarse de dos formas distintas, por colisión entre asteroides y producidos por cometas.

Colisión entre asteroides: A veces, dos asteroides chocan y como consecuencia son destruidos. A pesar de lo que podamos ver en las películas, el sonido en el vacío no se propaga, por lo que una de estas colisiones puede ser impresionante visualmente, pero no producirá sonido alguno. Como consecuencia de esta colisión, los asteroides quedan reducidos a una nube de polvo formado por partículas de diversos tamaños que puede oscilar de unos kilómetros a unos micrómetros. La nube resultante queda orbitando alrededor del Sol. Debido a la interacción gravitatoria con otros cuerpos y a la presión de la radiación solar la nube se va expandiendo, y de este modo ocupa un área mayor con el paso del tiempo.

Origen cometario: Los cometas son cuerpos celestes que proceden de los confines del Sistema Solar. Están formados en su mayoría por hielo, gases congelados y diversas partículas de polvo. A medida que el cometa, a lo largo de su órbita, se va acercando al Sol, los gases congelados se subliman, es decir, pasan directamente del estado sólido al estado gaseoso. Por lo tanto, el cometa deja tras de sí nubes de gas y polvo. Como los cometas tienen un movimiento periódico alrededor del Sol, se sabe cada cuánto tiempo la Tierra atraviesa dichas nubes, por lo que las famosas lluvias de estrellas son predecibles y periódicas.


Principales lluvias de estrellas


Lluvia de estrellas

Fechas

Cometa asociado

Acuáridas1- 8 junioHalley
Táuridas24 junio- 6 julioEncke
Perseidas25 julio – 17 agostoSwift-Tuttle
Dracónidas9 -10 octubreGiacobini-Zinner
Oriónidas18-26 octubreHalley
Andromédidas2 -22 noviembreBiela
Leónidas14-21 noviembreTempel-Tuttle
Úsidas17-24diciembreTuttle

Cuando la Tierra en su periplo alrededor del Sol, atraviesa una de estas nubes, las partículas de polvo que las conforman se ven atraídas inexorablemente por la gravedad de esta y entran en la atmósfera con una velocidad de varios kilómetros por segundo, sufriendo un fuerte rozamiento con la atmósfera que las calienta y las hace brilla. Es entonces cuando desde nuestra posición vemos las famosas estrellas fugaces. Son el espectacular fin de los pequeños restos de cometas y asteroides.Aunque por norma general el tamaño de las partículas de polvo que se convierten en estrellas fugaces suele ser muy pequeño, en ocasiones algunos alcanzan el tamaño de un metro. Entonces presenciamos una estrella fugaz sin igual en brillo, que normalmente deja tras de sí una tenue estela y en contadas ocasiones puede venir acompañada de un estallido, y si hay suerte, de alguna explosión. A este tipo de estrellas fugaces se la denomina bólidos.

Cuando observamos una lluvia de estrellas todas parecen provenir de un mismo punto del firmamento, el radiante. Esto es sólo una cuestión de perspectiva que se aprovecha para dar nombre a las distintas lluvias. Por ejemplo, si el radiante está en la constelación de la Lira, la lluvia recibe el nombre de Líridas, si está en la constelación de Perseo, Perseidas. Estas ultimas son unas de las más famosas y de las que podemos disfrutar durante esta semana. A continuación tienen un vídeo en cuya realización han participado compañeros de la Agrupación Astronómica de Madrid, en el tienen toda la información necesaria para disfrutar de las Perseidas.



Ismael Pérez Fernández.

domingo, agosto 09, 2009

La reflexión del domingo.


"Un hombre nada puede desear a menos que antes comprenda que sólo debe contar consigo mismo; que está solo, abandonado en la Tierra en medio de sus infinitas responsabilidades, sin ayuda, sin más propósito que el que él mismo se fija, sin otro destino que el que él mismo se forja en la Tierra."
~Jean-Paul Sartre~






Ismael Pérez Fernández.

sábado, agosto 08, 2009

El verano de Vivaldi.

Hoy llegamos al final del recorrido de las estaciones de Vivaldi. Es el turno del verano:



Ismael Pérez Fernández.

viernes, agosto 07, 2009

La Conspiración Lunar ¡Vaya timo!

“Teorías” conspiranoicas las hay para todos los gustos, pero si existe una teoría de la conspiración ampliamente difundida y aceptada, esa, probablemente sea, la “teoría” de la conspiración lunar. La idea básica de dicha “teoría” es que la llegada del hombre a la Luna es un bulo, un montaje, una conspiración urdida por los Estados Unidos de América para engañar al resto del mundo y hacernos creer que ganaron la carrera espacial.

Por extraño que parezca, esta idea está ampliamente extendida y no es difícil encontrar gente que cree que todo fue un montaje. La pregunta que cabe hacerse es obvia ¿tienen razón? ¿Las “pruebas” presentadas por los defensores de la “teoría” de la conspiración son firmes y validas? Responder a estas preguntas es lo que ha hecho Eugenio Fernández Aguilar en su libro La Conspiración Lunar ¡Vaya timo!, editado por Laetoli. Eugenio analiza nada más y nada menos que cincuenta de las supuestas pruebas que presentan los defensores de la conspiración para justificar su “teoría”. A lo largo del libro vemos como con unos conocimientos básicos de física, junto con un pensamiento crítico y con ganas de indagar se puede encontrar la respuesta a las preguntas. La conclusión es clara, ninguna de las 50 “pruebas” analizadas en el libro pasan el análisis, una tras otra van cayendo ante nuestros ojos, el hombre fue a la Luna, como ya sabíamos.

El libro no es necesario leerlo en orden, podemos ir leyendo los análisis de las distintas “pruebas” en el orden que queramos, si alguno de estos análisis está relacionado con alguno otro Eugenio lo indica claramente, por lo que al lector no le cuesta nada dirigirse a esa parte del libro. Esto dota al libro de un cierto dinamismo que lo hace más ameno de lo normal.

Un libro tristemente necesario, ojalá no hubiera sido necesario escribirlo, pero lamentablemente el pensamiento crítico en la sociedad tiende a estar de capa caída, lo cual es un problema grave. Creernos lo primero que vemos en la tele, o lo que leemos en Internet, sin pararnos a reflexionar sobre ello nos hace fácilmente manipulables, y yo no sé ustedes, pero a mí no me hace gracia que me manipule nadie. La reflexión crítica es necesaria por nuestro propio bien. A los que le gusta manipular, embaucar etc. no dudarán en inventarse todo tipo de conspiraciones o cualquier otra descabellada teoría para engañarnos y sacar provecho, sólo hay una salida, practicar el pensamiento crítico, en ese sentido la colección de ¡Vaya timo! es como un susurro al oído que nos recuerda que ya nos han engañado antes y pueden volver hacerlo si renegamos del pensamiento crítico.


Ismael Pérez Fernández.