lunes, mayo 10, 2010

La Tierra desde Marte

Descubro gracias a la Abadia Digital, la imagen que capturo la sonda Spirit hace ya unos añitos, del cielo desde la superficie de Marte, ese pequeño punto luminoso que se resalta es donde vivimos, ese puntito, es la Tierra vista desde Marte:


Ismael Pérez Fernández.

domingo, mayo 09, 2010

La reflexión del domingo


"Aquellos que sacrifican su libertad por la seguridad, no se merecen ninguna de ambas"
~Benjamin Franklin~








Ismael Pérez Fernández.

sábado, mayo 08, 2010

Grieg - Concierto para piano y orquesta en la menor, Op. 16

Hoy traigo un fragmento del concierto para piano y orquesta en la menor, del compositor Edvard Hagerup Grieg, espero que os guste:





Ismael Pérez Fernández.

jueves, mayo 06, 2010

Galaxias, galaxias y más galaxias

El Universo es grande, muy, muy, grande, más grande de lo que nadie pueda imaginar jamas. Esto es algo que ponen de relieve constantemente las imágenes que captan los distintos telescopios, ya sean espaciales o terrestres. Un claro ejemplo es la imagen que ha sido tomada desde el observatorio La Silla, en Chile, el cual pertenece al European Organisation for Astronomical Research in the Southern Hemisphere (ESO).

La imagen es de una porción del cielo que ocupa más o menos lo mismo que una Luna llena, en ella hay miles de galaxias. Si se fijan, más o menos en la zona central un poco hacia la izquierda y hacia abajo, encontraran una concentración de galaxias de un color amarillento, ese es el conocido cúmulo Abell 315, en el cual hay cientos de galaxias, y una cantidad ingente de materia oscura, la concentración de materia oscura es tal, que la luz que pasa por el cúmulo se curva y se dobla.

¿A que distancia está el cúmulo Abell 315 de nosotros? Pues está a unos 2000 millones de años luz, ¿alguien es capaz de hacerse una idea de lo que ese número representa? Lo dicho, el Universo es más grande de lo que nadie haya podido soñar jamas.

La imagen la pueden descargar en grande aquí, y en alta definición(100Mb) aquí.


Image Credit:ESO/J. Dietrich

Ismael Pérez Fernández.

miércoles, mayo 05, 2010

La conjura de los machos

Uno de los caracteres que tal vez más nos diferencian de los animales es precisamente nuestra sexualidad, por poner sólo un ejemplo, fíjense que la ovulación en el caso de la hembra humana está completamente oculta, para el macho e incluso para la hembra les resulta imposible saber cuando se está ovulando exactamente, esto no ocurre así en el resto de primates, en ellos, cuando la hembra está ovulando muestra claros indicios de que esto está sucediendo, así que ambos sexos saben cuando deben copular para poder tener descendencia. Ésta no es la única diferencia o característica peculiar de nuestra sexualidad.

Es evidente que nuestro comportamiento sexual en parte es adquirido, es decir, cultural, pero también en parte es debido a nuestra propia naturaleza y dado que nuestra naturaleza es como es debido al proceso de evolución por medio de la selección natural, esas diferencias y extrañezas de la sexualidad humana deberían poder explicarse desde esa perspectiva. Esta es la tarea que afronta Ambrosio García Leal, en “La conjura de los machos. Una visión evolucionista de la sexualidad humana”, el libro nos le dejará indiferentes, al mismo tiempo resulta realmente informativo y provocativo ya que hace pensar al lector desde una óptica que rara vez nos planteamos.

A lo largo del libro el autor afronta cuestiones realmente complejas, por ejemplo, ¿cómo pudo la selección natural permitir una sexualidad como la humana? La cual es ciertamente derrochadora. Otro ejemplo, es obvio que el orgasmo masculino tiene una función, sin orgasmo no hay eyaculación y por lo tanto no se podría realizar la inseminación, esto explica que exista, pero en el caso de la hembra ¿Cuál es la función del orgasmo femenino? Es más ¿tiene alguna función? También afronta cuestiones como el tamaño del pene del varón humano, o lo que es más importante ¿por qué tiene la forma que tiene? Todas las preguntas se plantean desde la perspectiva darwinista y algunas son realmente difíciles, sin ir más lejos desde la perspectiva darwinista la homosexualidad es todo un desafió.

Ambrosio García del Leal nos muestra que al reflexionar sobre estos temas desde un punto de vista darwinista mucho de los tópicos y creencias populares que abundan en la sociedad se derrumban como un castillo de naipes.

En resumen, un libro que merece la pena leer no sólo por lo que se pueda aprender sino porque hace reflexionar y mucho al lector, lo cual siempre se agradece.

Ismael Pérez Fernández.