lunes, octubre 04, 2010

In search of the Multiverse

In Search of the Multiverse es el último libro del divulgador científico John Gribbin. Como el título del libro indica, el tema del mismo es el multiverso, es decir, la idea de que nuestro Universo no es único sino que existen muchos otros universos poblando el espacio-tiempo.

El libro es un autentico tour de force. Gribbin da un repaso a la idea del multiverso desde todos los contextos científicos desde los cuales se plantea dicha hipótesis y digo hipótesis porque a pesar de que Gribbin, en algún pasaje del libro, parece querer dar a entender que la existencia del multiverso es prácticamente segura, eso es algo que hasta que no dispongamos de pruebas no podemos afirmar, aunque hay que reconocer que en los últimos año es algo que desde la cosmología y la física de partículas está al orden del día.

Gribbin abre el libro desde el punto de vista de la mecánica cuántica. En ese marco, la idea de otros universos surge de la mano de la interpretación de los muchos mundo del científico Hugh Everett. Después de zambullirnos en la mecánica cuántica, nos adentramos en las aguas de la cosmología y en todos los modelos cosmológicos que proponen de una forma u otra la existencia de otros universos, entre ellos el modelo inflacionario, el modelo cíclico basado en la teoría de cuerdas o la selección natural cosmológica de Lee Smolin, un gran resumen de todas estas perspectivas sobre el origen y destino de nuestro universo.

El último capitulo es una vuelta de tuerca más en la que Gribbin especula sobre la posibilidad de que nuestro universo haya sido creado por seres inteligentes de otros universos o que sea una simulación informática en otro universo, este último capitulo puede dar ideas para escribir novelas de ficción ya que parece estar más cerca de la ficción que de la ciencia. En resumen, si tienes interés por conocer las hipótesis más atrevidas dentro del campo de cosmología, In Search of the Multiverse, es un libro que probablemente deberías leer.

Ismael Pérez Fernández.

domingo, octubre 03, 2010

La reflexión del domingo

"En la infancia nuestra credulidad nos sirve de mucho. Nos ayuda a llenarnos la cabeza, con extraordinaria rapidez, con la sabiduría de nuestros padres y ancestros. Pero si no crecemos y superamos esa etapa en la plenitud del tiempo, nuestra naturaleza nos hace un blanco fácil para astrólogos, médium, gurúes, evangelistas y charlatanes. Necesitamos reemplazar la credulidad automática de la infancia por el escepticismo constructivo de la ciencia adulta"
~Richard Dawkins~

sábado, octubre 02, 2010

Cuento de hadas de Ludovico Einaudi

Cuando escuche esta pieza (Cuento de hadas) del compositor Ludovico Einaudi, la verdad es que me encantó, espero que os guste:


Ismael Pérez Fernández.

jueves, septiembre 30, 2010

La imposibilidad de la telepatía

La telepatía se supone que es la transmisión del pensamiento a distancia sin la intervención de medio físico alguno, de ahí, que entre dentro de las creencias en lo paranormal o sobrenatural.

Lo cierto es que constantemente estamos transmitiendo nuestro pensamiento a alguna distancia, la forma más común es mediante el uso del habla, no es una técnica que tenga mucho alcance, pero sirve para transmitir nuestro pensamiento a las personas cercanas. Gracias a la tecnología hemos conseguido alargar esa distancia de alcance del habla. Pensemos, por ejemplo, en la telefonía, gracias a ella podemos transmitir lo que hablamos, es decir, podemos transmitir lo que pensamos a personas que se encuentran en la otra esquina del mundo, y todo ello en prácticamente un instante. Otra forma de transmitir nuestro pensamiento es mediante la escritura, este sistema siempre ha tenido un largo alcance, no sólo en el espacio sino también en el tiempo, por ejemplo, gracias a los jeroglíficos egipcios conocemos cuales eran las creencias religiosas de esa cultura. No obstante, la escritura es un sistema de transmisión muy lento, enviar una carta lleva su tiempo, pero una vez más, gracias al desarrollo tecnológico hemos conseguido enviar nuestras cartas en formato electrónico (e-mail) a cualquier parte del mundo en poco más de lo que dura un parpadeo.

Todos estos medios de transmisión ponen de manifiesto algo esencial y básico; para transmitir información o almacenarla se necesita un soporte físico, sin dicho soporte la transmisión o almacenamiento de la información es imposible. Un ejemplo es la transmisión de información por radio. Todos habéis oído hablar de las modulaciones de AM y FM, en este tipo de transmisión, la información se codifica mediante variaciones en la amplitud de la onda electromagnética (AM) o mediante variaciones en la frecuencia de dicha onda (FM). Podemos pensar también en la información que está corriendo por los circuitos del ordenado, la cual está codificada en las corrientes eléctricas, si hay electrones se interpreta como un "1" si no hay como "0", aunque esto es un simple convenio, puede hacerse la revés si se quiere. Otro ejemplo, en los discos duros de los ordenadores la información se almacena en dichos discos creando series de hendiduras que representan cadenas de unos y ceros. Y si volvemos sobre nuestra capacidad de hablar la información se transmite mediante ondas de presión. Siempre que queremos transmitir o almacenar información necesitamos un soporte físico con una cierta estructura, de tal manera que podamos introducir modificaciones en esa estructura que representen los símbolos que queramos transmitir, dichos símbolos pueden ser cadenas de unos y ceros o las palabras que transmitimos mediante ondas de presión cuando hablamos.

¿A dónde nos lleva todo esto? Hagamos un pequeño experimento mental para averiguarlo. Imaginaros que tenemos delante un frigorífico, lo abrimos y en la cubitera, en uno de los cubitos de hielo, tallamos con un punzón una letra, por ejemplo la "H", si cerramos el frigorífico y lo abrimos pasado un tiempo seguiremos viendo la H tallada en el cubito de hielo, pero ¿qué pasa si sacamos la cubitera y esperamos a que los cubitos de hielo se deshagan? Entonces nos resultará imposible observar la letra "H", ahora bien dentro de la cubitera seguiremos teniendo lo mismo, un montón de moléculas de agua (H2O), la diferencia estriba en que al congelar el agua las moléculas de la misma se alinean de determinada forma creando la estructura del hielo, estructura que podemos modificar, en este caso con un punzón para almacenar información en el mismo. Al dejar que se deshaga el hielo la estructura desaparece y nos quedamos con una sopa de moléculas en la que es imposible modificar su estructura de alguna manera para almacenar la información. Dicho de otra forma, la telepatía como fenómeno paranormal o sobrenatural es imposible ya que sin un soporte físico (ondas, corrientes eléctricas...) no se puede transmitir información alguna.

Una última reflexión sobre esto de la telepatía, comúnmente se suele aducir que es una capacidad que hemos perdido según hemos ido progresando en comodidades, tecnología, calidad de vida etc. La pregunta es ¿cómo es eso posible? Supongamos por el bien del argumento que la telepatía ciertamente existió, entonces, como el resto de nuestras capacidades tuvo que estar sometida a un proceso de evolución por selección natural, es decir, debió de desaparecer porque era una desventaja para la supervivencia, lo cual parece realmente imposible, por ejemplo, para cazar, la telepatía sería mucho más ventajosa que cualquier otro medio de comunicación, es ridículo pensar que la telepatía pudiera haber desaparecido para ser sustituido por algo tan tosco, en comparación con ella, como lo es nuestra capacidad de hablar.

Como cabe de esperar no ha habido ninguna investigación científica seria capaz de demostrar la existencia de la telepatía, lo cual es completamente lógico después de lo expuesto. La telepatía está condenada a vagar en el mundo de las creencias pseudocientificas y lo paranormal, como toda creencia falsa e irracional.

Ismael Pérez Fernández.

miércoles, septiembre 29, 2010

¿Estamos tontos o qué? Otra vez pseudociencia en la Universidad

Otra vez, sí, otra vez que la pseudociencia se cuela en las universidades españolas. A este paso van a conseguir que el haber estudiado en las mismas haga que se nos caiga la cara de vergüenza. En esta ocasión es la Universidad de Alicante la que se cubre de gloria realizando unas jornadas astrológicas, ya saben, las cosas esas de los signos del zodiaco y demás, tontería supina donde las haya que cualquier persona con dos dedos frente no se cree, pero parece que la estupidez humana no tiene limites. El tinglado lo organiza (agárrense que vienen curvas) la Sociedad Española de Astrología, alguien debería decirles lo que ha avanzado la ciencia en al menos los últimos 400 años, porque se les ve algo perdidos. Pero lo realmente grave, como se puede ver en su programa, es que la Universidad de Alicante admita en su seno jornadas tan anticientificas y pseudocientificas como éstas. Aprovechando la coyuntura recordaré que ya en su día publique por aquí un artículo crítico con la astrología: Reflexiones de un astrónomo aficionado, no es la biblia del asunto pero es un buen resumen de porque la astrología es una pseudociencia.

Me he enterado del desaguisado gracias a Javier Armentia que nos lo ha comunicado en la lista de socios de ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico. Javier nos ha remitido la carta de protesta que ha enviado Emilio J. Alfaro, Presidente de la Sociedad Española de Astronomía al Rector de dicha Universidad, el propio Emilio permite y quiere que la carta se reproduzca así que desde aquí vamos a apoyar la protesta como no podía ser de otro modo. Aquí tenéis la carta:

Estimado Sr. Rector:

Ayer me llegó la información de que una denominada Sociedad Española de Astrología (SEA) va a realizar unas jornadas astrológicas el próximo fin de semana en locales cedidos por la Universidad de Alicante.

Me resulta sorprendente que una Universidad del prestigio de la que Usted dirige acoja en su seno unas actividades anticientíficas cuando no fraudulentas. La presencia de esta sociedad de charlatanes en la Universidad de Alicante genera desconcierto en la propia sociedad alicantina ya que mete en un "totus revolotum", bajo el amparo universitario, a mercadería charlatana con ciencia.

La Universidad de Alicante tiene un jóven, potente y dinámico grupo de investigación astronómica que se apoya en la experiencia de otros astronómos más veteranos que fundaron el equipo. Es un verdadero jarro de agua fría para la labor seria, callada y constante de estos científicos que la universidad donde trabajan acoja este tipo de eventos.

Me consta, porque lo conozco desde hace muchos, el importante trabajo realizada por el nutrido grupo de astrónomos aficionados de la Sociedad Alicantina. Con el patrocinio de la CAM han realizado durante los últimos veinte años una intensa labor de divulgación científica dirigida a todas las edades. Un trabajo de años, de inculcar una curiosidad científica y un espíritu crítico en la sociedad, sufre una bofetada sin manos, al acoger la Universidad a un grupo de personas que representa a una superchería ya caduca pero que rebrota en tiempos de crisis de la mano de los desalmados.

Sr. Rector le rogaría que impidiera este desaguisado y que no permitiera la utilización de la Universidad de Alicante como un foco de emisión de pseudociencias y superchería.

Quedo a su disposición, atentamente.

Emilio J. Alfaro
Presidente de la Sociedad Española de Astronomía